jueves, 12 de diciembre de 2013

Concurso de microrrelatos "Partir de un comiezo" (2ª edición). Resolución.

¡Ya tenemos los resultados!. El ganador del segundo concurso del año, "Partir de un comienzo", ha sido... (redoble de tambor)... Graciela, con su microcuento Olvidar el pasado.

Graciela se ha impuesto en una reñida votación, por un solo punto de diferencia, a Lily y, de este modo, se lleva un lote de libros como regalo.


viernes, 29 de noviembre de 2013

Concurso de microrrelatos "Partir de un comiezo" (2ª edición). Los originales a concurso

Ya podéis leer los microrrelatos que han escrito los compañeros del Taller de Lectura del CPAP para el concurso "Partir de un comiezo" (2ª edición). En las próximas sesiones realizaremos la votación para decidir cuál de ellos se merece el premio:




UNA GRAN SUERTE
Cuando cerré la puerta olvidé que me había dejado la maleta en casa, ya la tenía preparada, pero como me entretuve en limpiar, pues es lo que pasa, tenía que coger el tren a las 19:30 y salí de casa a las 19:20; salí tan apurada que no me di cuenta de que salía sin ella, ya llevaba un tiempo caminando cuando, de repente,  me acordé de que me faltaba algo, me paré en medio del camino y me pregunté en voz baja: ¿a mí me falta algo? Retrocedí hasta casa y al llegar allí, me llevé una gran sorpresa: estaba la maleta, pero estaba mucho más llena; resulta que unos días antes había tocado la lotería por aquel barrio y no sé cómo, ni porqué, pero en la maleta había un millón de euros; después cuando llegué a mi destino, se lo comenté a  mis padres y me dijeron: “¡qué gran noticia, Bea! A ver si traes suerte a ésta familia y el 22 de Diciembre nos toca la lotería de Navidad”, yo les dije: “bueno, tranquilos, que ahora viene una buena racha, ya lo veréis”; y así fue, el 22 de Diciembre nos tocaron 10.000 millones de euros.
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EL DESPISTE
Cuando cerré la puerta olvidé coger una caja en la que guardaba el regalo para mi amiga Eva, que estaba de cumpleaños.
Salí de mi  casa, y fui a la suya, para celebrar su aniversario. Cuando llegué a la celebración me di cuenta de que se me había olvidado su regalo.
Así que subí al coche, di la vuelta para recogerlo y regresar a la fiesta.
Llegué, abrí la puerta y mi móvil empezó a sonar,  era mi amiga que pensaba que me había pasado algo porque tardaba mucho en llegar, le dije que ahora salía hacia allí que cuando llegara le  contaría lo que había pasado, colgué el móvil,  fui a la sala cogí el regalo y volví a la fiesta de mi amiga.
Poco después  llegué a su fiesta, le pedí perdón por llegar tarde y le conté lo que había pasado,  ella se rio, me dio las gracias por  el detalle  de ir a buscarlo,  y que aunque no hubiera ido que  no habría pasado nada, que lo único que importaba era que yo estuviera bien, la intención, y que  yo  estuviera allí con ella para celebrarlo.
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OLVIDAR EL PASADO
Cuando cerré la puerta olvidé de golpe todos los malos recuerdos que había vivido dentro de esa casa cuando era niña y había visto las palizas y golpes que mi padre había dado a mi madre durante toda su vida hasta el día de su muerte.
Cuando ella falleció por la mala vida que él le había dado, yo tenía tres años.
Cuando mis padres se conocieron mi padre era un buen hombre y quería mucho a mi madre pero, con el tiempo y sin saber porqué, él cambió y empezó a pegarle. Llegaba todas las noches borracho a casa y la maltrataba. A veces él quería golpearme a mí pero ella no le dejaba. Una noche recibió tal paliza que murió.
Desde ese momento y hasta que mi padre expiró, viví en esa casa con miedo a que me pasase lo mismo. A causa de la bebida mi padre se puso enfermo y tuve que cuidarlo hasta el día de su muerte. Cuando murió respiré aliviada porque por fin se había acabado el infierno en el que había vivido y decidí que lo primero que haría sería irme de esa casa y venderla.
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PODRÍA LLAMARSE DEMENCIA
Cuando cerré la puerta olvidé que mis dedos estaban en medio, curiosamente y para vuestra información me permito deciros que de modo instantáneo mi memoria se agudizó (no es que yo sea un lumbrera ni nada por el estilo pero ¡sucedió!). ¿A que sería debido tan repentino “flash”?, algo raro estaba sucediendo, lo presentía.
Vivo en un quinto piso sin ascensor. Lo de hacer ejercicio “mola“. Cuando subes y bajas las escaleras fortaleces la musculatura, por medio del sudor eliminas toxinas y me atrevería a decir que espantas a los malos espíritus. Llegué a esa conclusión después de observar como cierta gente habla por lo bajo  y se aleja despavorida.
He de confesaros que, a veces, después de varias sesiones consecutivas  de subir y bajar siento flaqueza en las piernas y una especie de neblina pugna por cubrirlo todo. Milagrosamente en este momento ¡sentía esa misma sensación! Pero mi angustia se acrecentaba, puesto que,  seguía pegada a la puerta y ¡he aquí el quid de la cuestión!
Se hizo la luz en algún rincón de mi mente, quizás cercano a la inteligencia, o a la estupidez que se halló descubierta sin modo de evadir su culpabilidad.
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Cuando   cerré  la  puerta, olvidé que me había olvidado las llaves dentro,  ¡Jo¡ y no le había dejado  copias a nadie (entre nosotros el único  vecino que tengo está muy bueno y me da mucha  vergüenza darle mis llaves) a lo mejor se cree, que va con segundas intenciones “que también”.
¡Es  imposible pasar desapercibida! En el antiguo piso el primer día, me quede encerrada  en  el ascensor menos mal que estaba con mi hermana, y no tenemos claustrofobia. Ya ves, siempre dando la nota…
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ABRIENDO MENTES
Cuando cerré la puerta olvidé que las llaves me habían quedado dentro de casa, y encima sentada en mi silla de ruedas, por tener una diversidad funcional, haber como hacía yo para recuperarlas. Vivía de forma autónoma en un cuarto piso de la calle “Bienaventurada”,  y una vez más tendría que demostrar a la sociedad mi valía.
Bajé hasta el portal de mi casa, y en el del lado vivía un bombero, pero como  no debía dejar cerrada la mía y como no alcanzaba en altura el portero automático, le pedí a una persona que pasaba justo en aquel momento por la acera, que  me  timbrara a un vecino  del edificio, que era  bombero…, alguien que estaba dispuesto en cualquier momento y aunque no fuera su turno de trabajo, siempre echaba una mano.
Cuando  llegó, trajo el material para  subir  por la pared y entrar por una ventana y así poder recuperar las llaves y entregárselas a su dueña.
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A RAÍZ DE LA CRISIS
Cuando cerré la puerta olvidé por un momento lo afortunados que somos al ir haciendo un zigzag en los años que estamos atravesando para no caer, si acaso, en la mendicidad.
Lo que voy a relatar es un hecho verídico, de los que últimamente abundan.
Un buen día, estando sola en casa, llamaron a la puerta. Al abrir, me encontré con dos hombres que me ofrecían perfumes.
Supuestamente yo tendría que probarlos y me quedaría con el elegido a bajo precio.
Recordé lo que estaba pasando a mi alrededor y me hizo sospechar. Les dije: “écheme un poquito en este pulso…” y me respondieron: “no, no, huélalo, por favor”. Pues bueno, me negué y los despedí.
Al día siguiente me enteré de que habían hecho lo mismo a una anciana. La señora al olerlo se desmayó, ellos entraron en la casa y robaron.
Y pensé lo intuitiva que había sido al negarme a oler las muestras, ya que ahora sería yo la protagonista de esta historia.
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 Cuando cerré la puerta olvidé que dejaba atrás mi pasado para intentar salir adelante y superarme como persona. Fue uno de mis peores días puesto que tenía mucho miedo de no poder salir adelante sola, pero tuve la gran suerte de que en medio de toda esta aventura conocí personas que me ayudaron a salir adelante.
Las cosas fueron muy difíciles  pero aun así yo conseguí  mis objetivos, hoy en día puedo decir que me siento feliz de haberlo logrado aunque en medio de mi lucha tuviera también muchos tropiezos, puesto que estos también forman parte de la vida.
Con el paso del tiempo fui descubriendo que las cosas no eran como yo creía y que todo lo que uno quiere o al menos la mayoría de cosas si uno se esfuerza y quiere lo puede conseguir.
Hoy en día solo puedo decir gracias a todos por haberme ayudado tanto y haber estado ahí, tanto en lo bueno como en lo malo porque de este modo descubrí  algo que pensé que no existía, y es que existen los amigos de verdad y que siempre a lo largo de tu vida vas encontrar a gente que en realidad valga la pena.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Nuevo concurso de microrrelatos: Partir de un comienzo (segunda edición)

Estimados alumnos, os ofrezco la revancha. 

Vuestra compañera Charo se hizo con la victoria en el concurso de microrrelatos celebrado durante este curso (allá por el mes de junio...). ¿Será capaz de repetir su éxito?


Las normas del concurso son muy semejantes a las de la anterior edición:

- Todos los relatos comenzarán por la misma frase, que indico a continuación: "Cuando cerré la puerta olvidé..."



- Sólo podrán participar en este concurso los alumnos del CPAP Bergondo, aunque se admitirán originales de personas ajenas al centro fuera de concurso.

- Cada alumno podrá presentar dos microrrelatos.

- La extensión de vuestros microrrelatos no podrá exceder, en ningún caso, de las doscientas palabras, incluidas las cinco palabras que componen la frase inicial.

- El tema de los relatos es completamente libre.

- Vuestros microcuentos serán publicados en este blog antes de la votación...

- El resultado del concurso saldrá de la votación de los propios alumnos y de un "comité de expertos". En esta ocasión también habrá un pequeño regalo para el ganador.

jueves, 21 de noviembre de 2013

LA ÚLTIMA VISITA DEL CABALLERO ENFERMO de Giovanni Papini (II)

Inspirándose en el retrato de un personaje desconocido realizado en el siglo XVI por el pintor renacentista italiano Sebastiano del Piombo, pupilo del gran Miguel Ángel, Papini nos narra el relato de un caballero que no es real, sino una ensoñación. Este hombre sufre porque no es más que un sueño, una fantasía, porque carece de libertad y autonomía, porque es vulnerable y vive a expensas de los deseos de su "soñador". Y así malvive, pensando cuándo pondrá éste fin a su existencia, temiendo comportarse de una manera equivocada.

Papini juega magistralmente con este equívoco, pues no es hasta bien avanzado el cuento cuando descubrimos que no nos hayamos ante un ser real.

Entre ambos personajes, real e imaginario, se ha establecido una relación semejante a la de Dios con los humanos. El ser soñado pasa por momentos de miedo a la furia divina (de su hacedor), momentos en los que se pregunta por qué un ser poderoso no tiene piedad de las desgracias de su súbdito, momentos en los que quiere condenarse...


La relación entre soñador y ser soñado, entre el creador y su criatura, es una tema recurrente en la literatura universal. La muestra más reconocible quizá sea la nívola de don Miguel de Unamuno Niebla, donde el protagonista planta cara al escritor y le pide de manera directa que no intervenga, que le deje seguir con su vida.

lunes, 18 de noviembre de 2013

DORIS LESSING nos ha dejado

Ayer nos enteramos de la muerte de una de las grandes damas de la literatura del siglo XX. La británica Doris Lessing fallecía, en Londres, a los 94 años de edad.

A lo largo de su dilatada existencia, Doris Lessing escribió más de cincuenta novelas, entre las que destacan títulos como Canta la hierba o El cuaderno dorado.


viernes, 15 de noviembre de 2013

jueves, 14 de noviembre de 2013

KAPPA de Ryonusuke Akugatawa (II)


No sé si, como yo, pensáis que el texto de esta semana es fácilmente extrapolable a la coyuntura actual en nuestro país…

Hemos leído una mordaz sátira sobre el mundo empresarial japonés. En el relato, las fábricas producen a gran escala y la mano de obra se hace innecesaria. Todos los meses, decenas de miles de trabajadores pierden su empleo y, sin embargo, no se produce ningún tipo de rebelión social (manifestaciones, huelgas…). Los capitalistas,  los poderosos, empresarios y políticos, a los que Akugatawa llama los “kappa” (ser mitológico japonés, con apariencia mezcla de rana y de tortuga, al que le encanta alimentarse de niños pequeños...), se encargan de evitar levantamientos estableciendo leyes que exterminan a la clase trabajadora. Los obreros despedidos son asesinados y su carne se comercializa. De este modo, se evitan revueltas y el precio de la carne baja, de manera que es asequible a cualquier bolsillo. El Estado les ahorra sufrimientos a los obreros, que no han de preocuparse por su futuro.


Y todo esto se ve casi como algo natural… La plebe parece estar inmunizada ante todo tipo de injusticias y castigos, insensibilizada ante los desastres… y adopta un papel pasivo, de mero espectador, cuando son ellos mismos los que  está sufriendo todas esas penurias.

jueves, 7 de noviembre de 2013

KAPPA de Ryunosuke Akutagawa

Cambiamos de tercio. Creo que es la primera vez que traigo al Taller de Lectura un relato de un escritor japonés... La próxima semana leeremos Kappa, un relato corto del siempre genial Ryunosuke Akugatawa (1.892-1.927).

Akutagawa es el autor de Rashomon, un cuento que se hizo muy famoso en occidente después de la célebre y excepcional adaptación cinematográfica que de él hizo Akira Kurosawa en 1.950:


Si no la habéis visto he de deciros que merece la pena...

ASNOS ESTÚPIDOS de Isaac Asimov (II)


Este breve cuento de Isaac Asimov es una amarga crítica al mal uso de la ciencia y de la tecnología por parte de la raza humana, ya que empleamos la técnica, en ocasiones, con fines destructivos y no constructivos, de manera poco inteligente, y somos nosotros mismos y nuestro planeta los que pagamos las consecuencias.
                    
El relato nos refiere una conversación entre Naron, el “bibliotecario de la galaxia” y uno de sus emisarios, que le trae la noticia de que los habitantes del planeta Tierra ya dominan la energía termonuclear, avance que los convierte en un grupo maduro.

Sin embargo, los humanos, en lugar de utilizar esa tecnología para penetrar en el espacio y contactar con otras culturas, se dedican a realizar probaturas, explosiones, en su propio mundo, dañando su hábitat, lo que pone en cuestión no sólo su madurez, sino también su sentido común.


jueves, 31 de octubre de 2013

ASNOS ESTÚPIDOS de Isaac Asimov

La próxima semana leeremos un relato muy sucinto de uno de los maestros de la Ciencia Ficción, el escritor soviético de nacimiento pero estadounidense de pasaporte (1.920-1.992) Isaac Asimov: Asnos estúpidos.


EL ACTO LIBRE de José Edwards (II)


En este turbador relato del chileno José Edwards, un magnate recibe en su despacho la visita de un anciano insignificante que trae unos documentos para él. El viejecillo lleva ocho meses presentándose en su oficina, día tras día, pero no consigue ser recibido por un señor tan importante hasta este momento.

Don Alcibíades, tal es el nombre del anciano, le ofrece al gran señor unas páginas en las que cuenta toda su vida. El ejecutivo piensa que se trata de un chantaje y, aunque en su pasado hay actos reprobables, rechaza la coacción. Sin embargo, no se trata de eso.

Los documentos que porta el viejo recogen tantos detalles verídicos de su vida que el Director General (ese es el cargo que ocupa el protagonista) no puede dejar de leer. Esos papeles no sólo recogen datos de su pasado, sino que también hablan de su presente y de su futuro.


A medida que va descubriendo que los acontecimientos que suceden en su despacho aparecen transcritos en los documentos, una obsesión se apodera de él: quiere leer esas páginas y engañarlas, adelantarse a ellas, realizar algún acto que no aparezca allí... Pero no lo consigue.

En esta historia tenemos, por tanto, a un hombre libre esclavo de su propio hado, que se presenta ante sí en unos papeles escritos. Atrapado en su obsesión de engañar a su destino, de cambiar su futuro, el protagonista no puede dejar de leer y no hace nada para modificar su suerte. En las páginas del libro de su futuro no aparece ningún suceso traumático ni ningún acto desconocido, él es libre de modificar esas páginas mas no lo hace, pues su curiosidad se lo impide.

jueves, 24 de octubre de 2013

EL ACTO LIBRE de José Edwards

El chileno José Edwards (1.910-1.970) es uno de esos creadores que nunca siguió una carrera literaria, aunque se relacionara con escritores de la época. Él trabajaba de arquitecto y sólo algunos de sus cuentos fueron publicados en revistas literarias mientras él vivió.

Esta semana leeremos uno de sus relatos, el que lleva por título El acto libre. A ver qué os parece...


UN MARIDO SIN VOCACIÓN de Enrique Jardiel Poncela (II)


Ésta es la historia de un hombre poco convencional. Un tarambana que decidió casarse por capricho y no por amor, pues ni siquiera tenía novia.

De este modo, Ramón Camomila salió a la calle y en dos horas ya había cazado a la que sería su futura esposa; una mujer con pocos atractivos, por otra parte.

Sin embargo, una vez cumplido el antojo, nuestro protagonista recuperó la razón y se dio cuenta del error que había cometido: “No valgo para marido, y lo noto cuando ya soy ciudadano casado…”. Así que decidió romper su compromiso, aunque no de la manera más civilizada.

A partir del momento de su “despertar”, el señor Camomila intentó conseguir el odio de su cónyuge realizando varios disparates. En primer lugar, en el momento en que el fotógrafo iba a tomar el retrato nupcial decidió que él no saldría en la instantánea y que su lugar sería ocupado por el fotógrafo. A continuación, durante el viaje de novios, Ramón no viajó en el mismo compartimento que su esposa, sino que lo hizo en la locomotora, partiendo carbón junto a los maquinistas. Más tarde, acompañó a su señora por Irún vestido de harapos, se hizo pasar por criado, atendiendo la llamada de los asistentes a un restaurante o cualquier otro espacio público, y llegó incluso a pintarse los ojos…

Con estos comportamientos, no es de extrañar que al final del cuento Ramón Camomila lograse su objetivo, si bien él terminó en el manicomio.


Este pequeño relato es una muestra de la experimentación y del humor chispeante que practicaba Eduardo Jardiel Poncela en todos sus escritos. Nótese que en todo el cuento el autor no ha empleado ni una sólo vez la letra “e”.

jueves, 17 de octubre de 2013

UN MARIDO SIN VOCACIÓN de Enrique Jardiel Poncela

Ya tenéis a vuestra disposición la lectura de la próxima semana: Un marido sin vocación, del prolífico escritor y dramaturgo madrileño Enrique Jardiel Poncela (1.901-1.952), uno de los mayores exponentes del "teatro de lo absurdo" en nuestro país. Seguro que os parece divertida.


LOS TRIUNFOS DE UN TAXIDERMISTA de H.G. Wells (II)


En este texto, dos personajes conversan entre tragos de whisky. Uno, el taxidermista, es el verdadero protagonista del relato, el otro, el narrador, aunque apenas participa del diálogo, actúa con una doble finalidad: describirnos al taxidermista de manera que no nos caiga para nada simpático (ya de inicio ridiculiza su aspecto físico, su residencia –a la que llama “guarida”-, su vanidad…), y dar atisbos de verosimilitud a la historia (en el último párrafo nos comenta que encontró eco de las hazañas de su interlocutor en periódicos y en la voz de ornitólogos de prestigio).


El taxidermista es un ser de aspecto descuidado, desaseado, vestido a la moda del siglo pasado, es un hombre presuntuoso, ególatra, racista (presume de haber disecado a seres humanos y también a un negro), machista… un hombre que vive por y para la ciencia, un ser que menosprecia a sus semejantes (incluso a los coleccionistas, a los que no duda en engañar por una buena suma), una criatura que juega a ser Dios recreando aves extinguidas o incluso creando pájaros nuevos, que nunca antes existieron.


En este cuento, el maestro de la literatura fantástica, H.G. Wells, plantea el conflicto entre la ciencia y la ética o la religión (fijaos que en un momento del relato se nos advierte de que el taxidermista fue acusado de idolatría por un predicador ambulante por haber disecado a una sirena), tomando partido abiertamente en favor de la moral.

jueves, 10 de octubre de 2013

LOS TRIUNFOS DE UN TAXIDERMISTA de H.G. Wells


La máquina del tiempo (1.895), La isla del Doctor Moreau (1.896), El hombre invisible (1.897) o La guerra de los mundos (1.898), son los títulos de algunas de las novelas concebidas por una de las plumas más fecundas de la literatura de ciencia ficción, el británico Herbert George Wells (1.866-1.946). A pesar de que, ya en el siglo XX, Wells cultivó en sus obras otros temas alejados de la tecnología y más apegados a la realidad social, casi todo el mundo lo recuerda por sus increíbles historias futuristas que también tuvieron gran éxito en la pantalla.

-Trailer de El hombre invisible, de James Whale, 1.933:


- Trailer de La guerra de los mundos, de Byron Haskin, 1.953:



- Trailer de El tiempo en sus manos, adaptación de La máquina del tiempo, de George Pal, 1.960:


-Trailer de La isla del Dr. Moreau, de Don Taylor, 1.977:



En la próxima sesión de nuestro Taller de Lectura leeremos uno de sus cuentos, que lleva por título Los triunfos de un taxidermista. Espero que os guste.

SHARAYA de Álvaro Mutis (II)


Parece que esta lectura os ha resultado bastante complicada… Tanto que hemos tenido que dedicarle dos semanas. ¿A que ahora, después de leerla varias veces y de comentarla en el aula, la comprendéis mejor?


Sharaya es el nombre del Santón de Jandripur, un ermitaño dedicado a la contemplación y a la meditación que algún día fue oráculo de su pueblo. En este relato, Mutis nos relata los últimos momentos del personaje, que va a morir.

Dos voces tienen cabida en el texto: por un lado, tenemos la voz de un narrador omnisciente y, por otra parte, el inagotable caudal de pensamientos del sabio.

En el comienzo, el narrador nos describe a Sharaya, un eremita ajado, olvidado por su gente, un objeto ornamental que conoce los entresijos de las personas que lo rodean, de la naturaleza, de la vida y de la muerte… y nos anticipa el final de una historia que no dejará de sorprendernos, a pesar de todo.

La época de intensas lluvias había llegado a su término y Sharaya aún despertaba el interés de alguno de los pequeños que jugaban por las calles, niños que nunca se habían percatado de su presencia, tan insignificante era.

Pero algo estaba pasando, y Sharaya percibía los cambios. Las tropas invasoras estaban a punto de llegar, procedentes de las montañas, con la intención de someter a la población y tomar el control por la fuerza. La plebe iniciaba el éxodo para escapar de la tragedia y sólo Sharaya se daba cuenta de que esa huida era inútil, pues nadie puede escapar de su propio destino ni de la muerte, fin necesario e inevitable de la vida.

En el fluir de las ideas metafísicas del santón, también hay momento para los reproches. Reproches hacia sí mismo. Sharaya se pregunta por qué no hizo uso de su influencia sobre la gente mientras era una figura importante en la vida de la comunidad, por qué su orgullo le impidió hablarle al pueblo e indicarle la senda correcta.


Y así llegamos al desenlace de la narración. El grueso de la milicia ya había tomado el pueblo, habían cometido tropelías, quemado casas y armado un gran alboroto, y la noche y el cansancio los reclamaban para sus desconocidos lechos. En la oscuridad, un par de jóvenes soldados (casi niños, campesinos, personas, lo mismo que los que huyeron) se divertían con una mujer (quizá una ramera, otra futura madre a la que Sharaya, o Mutis, nos invita a no juzgar), ante los ojos hieráticos del anacoreta.

Sharaya era testigo de este abuso, pero su mirada no era juez. Uno de los milicianos, asustado, atemorizado, y al mismo tiempo imbuido del valor que ofrece la posición de dominio, apuntó a Sharaya con su fusil para no dejar testigos de su acto ni de la invasión militar.

El círculo se cierra, el destino se cumple, unas vidas se acaban, otras comienzan.

Alice Munro, Nobel de Literatura 2013

Ya conocemos el nombre del escritor premiado con el Premio Nobel de Literatura en este año 2.013. Bueno, escritora en este caso. Se trata de la relatista canadiense (considerada una de las mejores cuentistas contemporáneas) Alice Munro.


Un año más, Murakami y otros eternos candidatos tendrán que esperar.

jueves, 26 de septiembre de 2013

SHARAYA de Álvaro Mutis

La próxima leeremos un texto del recientemente fallecido Álvaro Mutis, un cuento llamado Sharaya. Sé que muchos de vosotros no conocéis al autor, así que al menos sacaremos algo bueno de una noticia nefasta...


MORELLA de Edgar Allan Poe (II)

Publicado por primera vez en 1.835, este cuento de Poe está narrado en primera persona por un protagonista anónimo que nos cuenta la historia de su matrimonio con Morella. Fue esta una unión un tanto extraña, pues él no la amaba (si bien la admiraba y la quería como amiga), aunque durante un tiempo fueron felices.

Morella era una mujer cultivada. Era aficionada a la literatura y filosofía mística y compartía sus estudios con su pareja, sobre la que ejercía una importante influencia intelectual. Las inquietantes teorías de Fichte, Schelling y Locke se habían convertido en el único tema de conversación en sus interminables veladas. Y no parece que la temática de su pasatiempo fuera la más adecuada para unos enamorados…

De este modo, la relación se fue enfriando más y más. Nuestro protagonista se distanciaba cada vez más de Morella y ella caía enferma por desamor, por el “abandono” al que era sometida por su marido.

Y llegó el día de la muerte de la mujer. Morella murió en el mismo lecho en el que dio a luz a una niña, niña que no empezó a respirar hasta que su madre expiró (pues el alma de Morella migró, tras su defunción, al cuerpo de su hija). Antes del alumbramiento, Morella advirtió a su marido (“…las horas de tu dicha han terminado…”) de que para él comenzaba, con su partida, sus días de sufrimiento, pues sería castigado por no haber amado a su esposa y por haber deseado su muerte.


Y las palabras (“… pero aquella a quien en vida aborreciste, será por ti adorada en la muerte”) de Morella se cumplieron pues, efectivamente, el marido amó a Morella reencarnada en su hija, una niña que crecía sana y cada vez más parecida a su madre: idénticas en aspecto, voz, mirada, ideas e incluso palabras. La desconfianza y la preocupación se habían instalado en la existencia del padre, que sospechaba de la increíble similitud entre madre e hija.

Y pasaron los años, viviendo ambos, padre e hija, recluidos de la vida social en sus propiedades, pero cuando la pequeña cumplió los diez años de edad, el padre decidió que era el momento de bautizarla. En una década no le había dado más nombre a la criatura que “hija mía” o “querida” y ante la pila bautismal le dio, inexplicablemente, sin motivo aparente, el nombre de Morella, a lo que ella respondió con un misterioso “aquí estoy”. A partir de este momento la vida de nuestro amigo fue un auténtico suplicio, los presagios de la primera Morella se cumplieron entonces.

Termina el relato con la muerte de la segunda Morella, la hija. Desconocemos la causa. Lo que sí sabemos es que cuando su progenitor fue a depositarla en su sepulcro, la misma tumba que debía ocupar su madre, no había rastro de los restos de ésta.

martes, 24 de septiembre de 2013

Ha muerto Álvaro Mutis

Los periódicos de nuestro país (y los de todo el mundo) nos daban ayer la triste noticia de la muerte del escritor colombiano Álvaro Mutis (nacido en Bogotá en 1.923), a los noventa años de edad.

Este autor hispanoamericano estaba considerado como uno de los más importantes escritores en lengua castellana del último siglo, habiendo cosechado multitud de galardones (fue premiado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras o con el Premio Cervantes, entre muchos otros).

Aunque comenzó cultivando la poesía, a Mutis lo recordaremos, sobre todo, por la saga novelesca de Maqroll el gaviero, iniciada en 1.986 con La nieve del almirante.


viernes, 20 de septiembre de 2013

MORELLA de Edgar Allan Poe

Ya podéis leer el relato que nos ocupará en nuestra hora reservada para lectura la próxima semana. No es otro que Morella, otro delicioso cuento de Edgar Allan Poe.


jueves, 19 de septiembre de 2013

LA MÁSCARA DE LA MUERTE ROJA de Edgar Allan Poe (II)


“Y las tinieblas, y la corrupción, y la Muerte Roja lo dominaron todo”. Con estas palabras termina La máscara de la muerte roja, una de los muchos relatos de terror que nos legó el conocido escritor norteamericano Edgar Allan Poe y que fue publicado por primera vez en 1.842.

Antes de empezar con la sinopsis del cuento, quiero que os fijéis en una serie de elementos, “lugares comunes” en los relatos de terror gótico, de los que ya hemos leído unos cuantos, y que en esta historia no podían faltar: la oscuridad, la medianoche, la sangre, la abadía (también podría haber sido un castillo), los sonidos nocturnos (aquí es el tañido del reloj, en otros el ruido de los goznes), los espíritus o apariciones sobrenaturales (el demonio, fantasmas o “la muerte roja”), etc.


 La acción se sitúa en un reino inventado en el que la peste está causando estragos. La tragedia y la desolación de la muerte son descritas por Poe en términos muy gráficos. Un vocabulario repleto de términos aterradores y el color escarlata de la sangre bañan esta narración de principio a fin.

En este país asolado por tan terrible enfermedad, el extravagante príncipe Próspero olvidó a sus conciudadanos y súbditos y decidió salvarse de la plaga refugiándose en una abadía fortificada, llevándose consigo a caballeros, damas, bufones y todos los lujos imaginables.

Pasados unos meses de apacible encierro, el soberano decidió realizar la mejor fiesta de máscaras que se recuerda. La alegría, el placer y el abandono reinaban por doquier y sólo se veían interrumpidos por el tañido de un reloj de ébano situado en una habitación en la que nadie se atrevía a entrar. Esta estancia era completamente oscura. Su negrura sólo se veía mudada por el resplandor de la iluminación que penetraba indirectamente a través de unos vitrales de color rojo que daban a dicho aposento una apariencia fantasmagórica.

Gritos, risas, baile y pasión se dieron cita en una multitudinaria orgía. La mascarada estaba siendo inolvidable. Sólo el repique del reloj, cada hora, recordaba a los presentes que fuera de la abadía otros estaban sufriendo.

Cuando llegó la medianoche, en la hora de los muertos, un personaje misterioso apareció perturbando la dicha de los allí reunidos. El príncipe quiso reducirlo, exterminarlo por su osadía, pero se le escurrió entre las manos, pues no era humano, ni tangible. El desconocido no era otro que “la Muerte Roja”, el espíritu de la peste que había llegado a la fortaleza para acabar con la celebración, para llevarse consigo a los vividores que habían intentado librarse de un destino inexorable.

viernes, 13 de septiembre de 2013

LA MÁSCARA DE LA MUERTE ROJA (de Edgar Allan Poe)


Ya de vuelta después de unas reparadoras vacaciones veraniegas, iniciaremos el camino de este Taller de Lectura con el clásico relato de Edgar Allan Poe La Máscara de la muerte roja, historia que fue llevada al cine por Roger Corman en 1964, con Vincent Price en el papel protagonista.

Trailer original de “La máscara de la muerte roja”:


Concurso de microrrelatos. Partir de un comienzo… Ya tenemos ganador


Vuestras votaciones han decidido que el mejor relato y, por lo tanto, ganador del Concurso de Microrrelatos “Partir de un comienzo…” ha sido Ángel Vega, escrito por vuestra compañera Charo, que se llevará un detalle por su victoria. En segundo lugar, habéis elegido El valor de la amistad, de Silvia. Completa el “podio” el microcuento que lleva por título Conseguireino?, de Lily.
¡Muchas gracias a todos por participar!

jueves, 4 de julio de 2013

CONCURSO DE MICRORRELATOS: Partir de un comienzo...

Ya podéis leer los originales presentados al Concurso de microrrelatos "Partir de un comienzo...":


La enterré aquí mismo, debajo de este árbol. Era una caja con mis recuerdos de la infancia. Cuando fui con mis amigos y mis amigas a desenterrarla, la abrimos y encontramos las fotos y los juguetes  que habíamos metido dentro. Empezamos a sacar lo que había en ella y a pensar en  viejos tiempos. Después cada uno cogió sus recuerdos y  se los llevó a  casa.
Cuando  yo llegué a casa les enseñé a mis padres los objetos que había encontrado dentro de la caja, los miraron. Me dijeron que había cambiado mucho y que había sido buena idea, porque así podríamos  ver cómo éramos de pequeños y compararlos con una foto o con algún objeto actual.  
Poco después me  llamó una amiga y me preguntó si quería hacer otra caja y meter objetos de ahora, y cuando cumpliéramos treinta años abrirla y volver a revivir nuestra adolescencia. La hicimos y la metimos debajo del mismo árbol.
Pasaron los días, los años y un día mi amiga me llamó para quedar y desenterrar la caja y ver las cosas de nuestra adolescencia. Quedamos, la desenterramos, y recordamos tiempos pasados. Cuando acabamos de ver los objetos, nos despedimos y nos fuimos.
Yo metí los recuerdos en un baúl pequeño y lo guardé en mi armario.
Pasaron unos años, cuando estaba en mi casa  limpiando el armario encontré en una esquina el pequeño baúl que contenía los recuerdos del pasado, me alegré mucho de encontrarla porque pude revivir los momentos más importantes de mi vida.


EL VALOR DE LA AMISTAD

La enterré aquí mismo, debajo de este árbol donde había pasado muchas horas con mis amigos, entre los cuales estaba Juan que fue el que me la había regalado.
Era una piedra de la suerte con la que me había obsequiado  él,  en nombre de nuestra amistad. Ese día juramos estar unidos y ser amigos por siempre.
La vida hizo que todo cambiara  de un día para otro,  pues él se tuvo que ir a estudiar fuera y yo me quede aquí siguiendo mi vida como siempre.
Después de un año volvió, venía muy distinto como si algo ocurriera en ese viaje que  hubiese cambiado su manera de ser, dado que ni se dignó a saludarme.
Al cabo de unos días, ya cansada de desplantes, hable con él y le pregunté  si le había pasado algo conmigo. Él lo único que me respondió fue que en todo este tiempo su vida había cambiado y que tenía otras aspiraciones para su futuro  y que dentro de ellas no estaba seguir con nuestra amistad puesto que no le aportaba nada.
Yo me sentí muy mal porque no entendía cómo una persona podía cambiar tanto de la noche a la mañana y todo por haber obtenido una mejor posición.
A raíz de eso la vida me dio una gran enseñanza y es que no se puede fiar uno de nadie puesto que la persona que menos te lo esperas puede dejarte tirado de un día para otro y todo por ambición, así que lo primero tiene que ser mirar por nuestro bien porque no cabe duda de que si no lo haces tú no lo va hacer nadie.


Fanny y su castaño animado

La enterré aquí mismo, debajo de este árbol, y  me daba la sensación de haber dejado  en ella una parte de mí, porque le puse  una cadena de oro que había formado parte de mi vida, al igual que ella. Aunque no se la puse por capricho sino porque ambas habían sido de especial importancia para mí.
Ella, Fanny, siempre me había acompañado, tanto en los buenos como en los malos momentos, digamos que fue casi como mi propia sombra pues las sombras te siguen a todas partes. Por eso llegué a quererla tanto y me prometí que nunca más cogería otra mascota porque luego se pasa mal  cuando  te falta.
Mi ardilla siempre había sido buena y juguetona, pero donde más se había divertido era junto al castaño que yo tenía en mi patio, pues se había pasado grandes ratos saltando, subiendo y bajando de él y yo la observaba desde la ventana de casa siempre sonriéndole.
Pero me di cuenta  que mi vida,  de golpe y porrazo,  había dado un giro de ciento ochenta grados. Ya no le encontraba sentido a nada, porque mi sonrisa se había borrado de mi rostro, no era la misma persona sin esa alma gemela (porque nadie más vivía conmigo). Por eso había decidido enterrarla donde más le hubiera gustado estar y yo al mismo tiempo sentirla cerca.
Los  vecinos pensaron que me había vuelto loca al actuar así por un animalito, una simple ardilla, pero nadie se había  dado cuenta de que al vivir sola le llegas a encariñarte incluso de alguna mascota o lo que sea.
Por eso es bueno pensar que nada dura siempre, que estamos aquí de paso y hay que disfrutar.    


La enterré aquí mismo, debajo de este árbol, pues había sido nuestro lugar preferido para escondernos de todos cuando queríamos estar a solas. Podría ir a visitar su tumba cada vez que necesitase hablar con ella y desahogarme contándole mis cosas porque mi amada esposa siempre me había escuchado y ahora tampoco me iba a defraudar.
Nos conocimos un verano en la fiesta del pueblo y fue un flechazo, era la niña más bonita que había visto nunca. Había venido al pueblo a vivir porque a su padre lo habían destinado al cuartel como sargento.
Desde ese día no nos separábamos ni un segundo y habíamos encontrado un lugar donde poder disfrutar de nuestro amor, ese lugar era un bosque precioso en el que había montones de flores y donde se encontraba el árbol más grande que habíamos visto jamás y decidimos que sería nuestro lugar de encuentro para siempre y donde nos sentaríamos a hablar de nuestras cosas y disfrutar el uno del otro.
Cuándo nuestras familias descubrieron que nos veíamos a escondidas pusieron el grito en el cielo, pues no querían que nos hiciésemos novios porque decían que éramos muy jóvenes y primero teníamos que terminar nuestros estudios. Por supuesto, nosotros nos rebelamos y no hicimos caso a nuestros padres y seguimos viéndonos, aunque ellos nos amenazaron diciéndonos  que nos iban a separar. Al final tanto insistimos que no tuvieron más remedio que ceder, eso sí, poniéndonos como condición que teníamos que terminar nuestros estudios, pues les dijimos que si no nos escaparíamos y nunca nos encontrarían.
Al cabo de unos años nos casamos, tuvimos cuatro niños hermosos y sanos y fuimos felices hasta el fatídico día en que a mi amada esposa le diagnosticaron una grave enfermedad que se la llevó de mi lado para siempre.


CONSEGUIREINO?

 “La enterré aquí mismo, debajo de este árbol. Mi alma, mis penas, mi ser…”
A min gustábame escribir e desafogueime co meu amigo Ramiro. Amigo dos de verdade, dos que che din as cousas como son porque te queren, porque sinten as tuas penas e disfrutan das tuas ledicias.
Vaia apuro me meteu no corpo!, coidei que lle daba algo. ”Que bonito, que pocholaaada!”, e  veña a rir! Cando ó fin volveu en si razoamos coma homes  vellos.
-Veras Lelucho para escribir hay que ter mundo, saber da vida, ter don de xentes". Eu cavilaba, claro, el fala moito. Tódolos anos, nas vacacións do verán, ía quince días para a casa dos seus tíos á Coruña, me cago na tose! así calquera ten mundo. Pero que  sería ter don de xentes?, Pedinlle a Ramiro que me puxese un exemplo, el coa parsimonia de sempre, contoume: “Meu querido amigo, don de xentes ten meu tío que traballa cara ó público, relacionase moito, eche listo de carajo! Aínda lembro coma  si fora oxe o día que o Roque quedou sen dentes  na leira grande. Que maneira de se explicar meu filliño!” “Verá usted señor agente, el coche venía, el rapás cruzó y lo arreboló a la leira”.
Non escachei a rir porque era o meu amigo, alumeábanlle os ollos contando as grandezas do seu tío e iso hai que respetalo, pero cavilar é libre,  e eu ¡que Deus me perdoe!, caladiñamente… seguín cavilando. “Xa me parecía,  que traballar de enterrador non che daba pé a ter facilidade de palabra, aínda sendo nun ceminterio da Coruña”.
Ramiro, pero a min náceme da ialma, sáeme de dentro, forma parte de min. “Non soñes Lelucho, tira a libreta. Temos que  arrecadar as ovellas para a sombra do carballo e botarlle auga no bebedeiro”.


ÁNGEL VEGA
  
…”La enterré aquí mismo, debajo de este árbol”…
Estas fueron las palabras con las que Dolores describió a Ángel lo que le había comentado su prima y madre de Ángel, Aurora, tiempo antes de su muerte.
 Se trata de un hecho acontecido en el siglo pasado que, debido a su punto dramático, trascendió a todo el vecindario.
Nos remontamos a principios del siglo XX, dónde vivía una familia que, dada su extrema pobreza, tenía que buscarse una forma de salir adelante y sobrevivir. Sin embargo, su vida comenzó a tambalearse cuando el cabeza de familia murió repentinamente, quedando así desamparados y sin modo de vida su mujer e hijo, éste menor de edad.
Una vez estrenada su mayoría de edad, Ángel (hijo), emigró a Cuba, con la idea de forjarse una fortuna, dejando a su madre sola pero, bajo  la supervisión de su prima Dolores. Su estancia en aquel país transcurrió desde el comienzo del mandato del presidente Machado y posteriormente de Batista.
Pasaron unos años en los que la vida de Aurora transcurrió con normalidad pero añorando a su hijo y con el temor de no volver a verlo. Su trabajo consistía en lavar en el río la ropa sucia de los usuarios de un hospicio. Desgraciadamente su vida finalizó accidentalmente cuando se ahogó en el río.
En aquel tiempo pasaron muchos días antes de recibir Ángel, la noticia de la desaparición de su madre. Al volver a su pueblo pasados unos años, se encontró con su casa totalmente en ruinas y sin saber qué hacer.
Pues bien, tomó contacto enseguida con Dolores; ésta le explicó que su madre había logrado ahorrarse un dinero y se hiciera  dueña de algunos terrenos heredados; y le continuó explicando que Aurora le había confiado, encomendándole que si le pasaba algo malo a ella y sí algún día volvía a ver a Ángel, le dijese dónde estaban enterradas sus valiosas pertenencias. 
Textualmente le reprodujo las palabras de Aurora: “…LA ENTERRÉ AQUÍ, DEBAJO DE ESTE ÁRBOL…”


miércoles, 26 de junio de 2013

Ha muerto Richard Matheson

La prensa de hoy recoge el fallecimiento del escritor estadounidense de ciencia ficción Richard Matheson (1.926-2.013), conocido por sus novelas Soy Leyenda (llevada al cine en varias ocasiones) o El hombre menguante, entre otras. Sin embargo, yo siempre lo recordaré por haber escrito el guión de El diablo sobre ruedas, la primera (y para mí, la mejor) película de Steven Spielberg:

viernes, 14 de junio de 2013

CONCURSO DE MICRORRELATOS: Partir de un comienzo...

Como no podía ser de otro modo, este año también tendremos concurso de microrrelatos. En esta ocasión, voy a daros una frase de inicio con la que debe comenzar, de manera obligatoria, vuestra historia. Es la siguiente:

"La enterré aquí mismo, debajo de este árbol..."


Dicen que lo más complicado, a la hora de escribir, es arrancar, así que ya he hecho yo la parte más difícil del trabajo...

Veamos, a continuación, las normas del concurso:

- Todos los relatos comenzarán por la frase indicada anteriormente: "La enterré aquí mismo, debajo de este árbol..."

- Sólo podrán participar en este concurso los alumnos del CPAP Bergondo, aunque se admitirán originales de personas ajenas al centro fuera de concurso.

- Cada alumno podrá presentar dos microrrelatos.

- La extensión de vuestros microrrelatos no podrá exceder, en ningún caso, de las trescientas palabras, incluidas las ocho palabras que componen la frase inicial.

- El tema de los relatos es completamente libre, la frase es sólo un comienzo, no un "corsé".

- Publicaré vuestros cuentos en el blog a medida que me los vayáis entregando...

- El resultado del concurso saldrá de la votación de los propios alumnos y de un "comité de expertos". Por supuesto, habrá un detalle para el ganador.

jueves, 13 de junio de 2013

EL GORDO Y EL FLACO de Antón Chejov (II)


El cuento narra un encuentro casual entre dos amigos de la infancia, uno gordo y el otro delgado, en una estación de ferrocarril. De inicio, el flaco se muestra muy efusivo y extravertido, muy cariñoso, hablador y cordial; recuerda los viejos tiempos y pone al día a su viejo compadre de cómo le ha tratado la vida. Saca pecho por su familia –una mujer extranjera y un hijo-, por su trabajo –es empleado del estado- e incluso por haber sido condecorado. Sin embargo, ser funcionario en aquella Rusia no es una garantía y su mujer tiene que dar lecciones de música y él mismo dedica sus ratos libres a fabricar y vender pitilleras de madera para sacarse un “extra” y vivir dignamente.


Lo que no se espera “el flaco” es que su compañero de escuela sea nada menos que consejero privado, un cargo más respetable y de mayor prestigio que el suyo. Ante esta sorpresa, el hombre delgado permanece, completamente intimidado, delante de su amigo, pero su actitud cambia de manera radical. Donde antes había confianza y familiaridad, hay ahora retraimiento y pusilanimidad. Chejov lo ilustra a las mil maravillas cuando dice: “Se contrajo, se encorvó, se empequeñeció… Maletas, bultos y paquetes se le empequeñecieron, se le arrugaron…”, era tal la grandeza de su camarada.

A partir de ese momento, el flaco comienza a tratar de usted al gordo, le hace reverencias, le entra la risa “floja”, no sabe muy bien qué decir, cómo actuar. Este cambio de talante y comportamiento, esta deferencia y sumisión en su amigo, no fue del agrado del consejero, que prefería la versión original de su antiguo compañero, con lo que decidió poner fin al encuentro y procedió a despedirse.

jueves, 6 de junio de 2013

EL GORDO Y EL FLACO de Antón Chejov

La próxima semana cerraremos nuestro particular "ciclo" dedicado al escritor ruso Antón Chejov con la lectura de El gordo y el flaco, una nueva muestra del talento de una de las plumas más celebres de la literatura universal.


UNA PERRA CARA de Antón Chejov (II)


A veces la necesidad nos empuja a deshacernos de alguno de nuestros bienes más preciados…

En Una perra cara asistimos a un diálogo entre dos amigos. Entre copa y copa, el oficial de infantería Dubov intenta vender su perro al voluntario Knaps. Le está haciendo un favor. El militar ensalza las virtudes de un can al que parece querer con locura, un carísimo perro de pura raza que le dejará casi regalado.

Pero parece que Knaps no tiene la intención de comprar el animal, pues no necesita perro y, lo más importante no tiene dinero. Y es que, en el fondo, el capital es la causa de todo. 


Dubov está desesperado, pasa por dificultades, apenas tiene con qué mantenerse a sí mismo y aún ha de alimentar a un perro. De ahí que intente embaucar a su colega, que le discuta algo tan evidente como que no se trata de un perro, sino de una perra, que negocie con tanta insistencia… El precio de partida fue bajando. De los cincuenta rublos de salida fue bajando, hasta dejárselo gratis, hasta suplicarle por que se lo llevara.

Finalmente, el oficial desiste en su empresa de colocarle el perro a Knaps, pues éste está en una situación tan desesperada como la suya, y le pregunta si conoce a alguien que pudiera estar interesado en la adquisición, o si la perrera de la localidad lo aceptaría.

Dubov descarga su frustración sobre la perra, la insulta, y descubrimos que lo que suponíamos una  perra de casta no era más que un “can de palleiro”.

Literatura de actualidad

Dos noticias literarias se han "colado" entre las destacadas de la semana. La primera, se refiere al galardón Príncipe de Asturias de las Letras que este año ha recaído en la figura del escritor jienense Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaen, 1.956), autor de novelas como El invierno en Lisboa o El jinete polaco, entre otras.


La otra, mucho menos feliz, sin duda, nos sorprendía esta mañana. El escritor británico Tom Sharpe, conocido por su saga de novelas humorísticas Wilt, fallecía a los 85 años en su residencia de la localidad gerundense de Llafranc, lugar donde residía desde hace más de dos décadas.

jueves, 30 de mayo de 2013

UNA PERRA CARA de Anton Chejov

La próxima semana seguiremos leyendo cuentos del maestro Chejov. En esta ocasión leeremos Una perra cara. Espero que os guste tanto como el anterior.


POQUITA COSA de Antón Chejov (II)


En este cuento, como hace el narrador con la institutriz de sus hijos, Chejov quiere darnos un consejo: les pide a los humildes que dejen de lado su timidez, que alcen la voz y no se sometan a los abusos de los poderosos.


El relato, narrado en primera persona, es una conversación en la que un hombre de buena posición y una preceptora ajustan cuentas. El caballero debe pagar a la niñera por los servicios prestados pero parece que quiere recortar al máximo su salario.

La institutriz tiene sus obligaciones: dar clase a los muchachos, vigilarlos, acompañarlos, educarlos… pero da la impresión de que no tiene ningún derecho. Su timidez, unida a su posición débil, de inferioridad con respecto al señor, le impide alzar la voz, aunque por dentro los abusos de su jefe le causen indignación y pena.

De este modo, Yulia Vasilievna, que así se llama nuestra heroína, ve como su palabra no cuenta para nada y que el padre de los niños a los que está educando utiliza su posición de poder para someterla a un auténtico asalto: le rebaja el precio convenido, le sustrae días que realmente ha trabajado, la responsabiliza de daños materiales que debe pagar de su bolsillo y que ella no pudo haber evitado de ninguna manera, etc.

Después de tal abuso, Yulia aún da las gracias. La joven nos da a entender que anteriormente había tenido experiencias peores, que había trabajado sin cobrar. Como nos dice el gran genio ruso, ser fuerte es muy fácil, al menos mientras haya en el mundo personas débiles que se dejen apabullar.

Pero esta vez la protagonista topó con un hombre justo, un señor que sólo pretende darle una lección: “¿Es que se puede vivir en este mundo sin mostrar los dientes?”. Espabílate, no dejes que te sometan, no consientas los abusos de los poderosos.

jueves, 23 de mayo de 2013

POQUITA COSA de Antón Chejov

La próxima semana regresará a nuestro Taller de Lectura un ilustre personaje...


Este año leeremos varios relatos de Chejov, el genial cuentista ruso. Para empezar, Poquita cosa.

LAS FRESAS de Emile Zola (II)


Zola nos traslada, en esta ocasión, a una primavera en la campiña francesa para narrarnos la historia de dos jóvenes enamorados.

Los bucólicos paisajes son tratados como un personaje más del cuento, como un cómplice en la relación amorosa. Para ello, el escritor francés hace uso de la personificación. El cielo está “lavado” por la lluvia, el horizonte "sonreía", los bosques son “discretos”, el sol “lanza” tejos de oro a sus pies. La naturaleza está viva.

Por su parte, la amante es pintada como una fierecilla silvestre, una joven alma llena de entusiasmo, ilusión, impulsos, felicidad. De este modo, no pueden ser más acertados los símiles que emplea Zola para describirla: corre “como un perro pequeño”, salta “como una cabra escapada”.


Los dos amantes realizan una excursión por el campo y descubren unas freseras, pero ni rastro de fresas. La chiquilla se empeña en buscar el dulce fruto, por lo que proceden a registrar los espinos y las cunetas. Esta excusa es aprovechada para estar muy próximos, uno cerca del otro, para rozarse, para sentir el aliento del otro, su olor…

Y finalmente apareció la fresa. Y no sólo una, sino una gran cantidad de ellas, que fueron recogidas, con cuidado, en un pañuelo.  Sin embargo, nunca las llegaron a degustar. Los novios eligieron un rincón a la sombra para descansar y desayunar, y allí se abandonaron a su sensualidad, se entregaron el uno al otro y aplastaron, sin darse cuenta, su botín.

jueves, 16 de mayo de 2013

LAS FRESAS de Emile Zola

Para la próxima semana, leeremos otro relato de Emile Zola, un Zola que cambia de registro para ofrecernos una historia de amor y de pasión ambientada en la campiña francesa en Las fresas.

UNA VÍCTIMA DE LA PUBLICIDAD de Emile Zola (II)


Si he traído este relato al Taller de Lectura es, ante todo, por su modernidad. Puede parecernos mentira que hayan transcurrido más de cien años desde que Zola escribiera este pequeño texto, pues en él aborda temas que aún hoy están de actualidad. Pero vayamos por partes.

El cuento narra la historia de un hombre que asumió la cómoda filosofía de que su vida debería estar dirigida por los consejos y recomendaciones que los anuncios y la prensa le fueran facilitando. De este modo, su felicidad estaría garantizada y, además, no tendría que pensar demasiado, tomar decisiones o culparse de los errores que pudiera cometer.


Pero resulta que la publicidad no siempre acierta, no siempre dice la verdad, pues el interés que subyace tras esos carteles y/o publicaciones no suele coincidir con el bienestar del ciudadano. De hecho, observamos como la vida de nuestro protagonista va perdiendo calidad. En un primer momento, la publicidad afecta a sus pertenencias y propiedades. Más tarde, es su aspecto físico el que sale perjudicado por seguir los consejos "a pies juntillas". Posteriormente, pierde su salud, y su inteligencia también se ve perturbada. La publicidad, que en relato está personificada y adopta el rol de “malvado”, le provoca la muerte, lo asesina. Incluso después de su fallecimiento –irónico y genial remate del escritor francés- la publicidad sigue cebándose con él, ya que su ataúd último modelo se abre en dos y su lápida de cartón piedra se pudre con las primeras lluvias de invierno.

Este relato escrito en tono sarcástico es, en suma, una crítica a la publicidad y, sobre todo, a los crédulos, a las personas que carecen de espíritu crítico y que aceptan lo que los medios les ofrecen sin corroborar la información y sin cuestionarse si es cierto o mentira. Así, a lo largo de los párrafos que lo forman, se van sucediendo diferentes críticas parciales a temas que aún nos dan que pensar en el mundo contemporáneo: los avances tecnológicos, la preocupación por la estética, los críticos literarios, las “brujas” o personas que engañan a los incautos con supuestos poderes sobrenaturales… El tiempo ha pasado pero, aparentemente, la sociedad no ha avanzado demasiado.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Día das Letras Galegas. Roberto Vidal Bolaño

Esta semana, o venres, celebrarase, como todos os anos, o Día das Letras Galegas, que nesta ocasión rinde tributo ó escritor Roberto Vidal Bolaño (Santiago de Compostela, 1.950-2.002).

As páxinas dos xornais da nosa terra énchense estos días de referencias á vida e obra deste dramaturgo e actor teatral, a actos de homenaxe e a representacións das súas obras ó longo e ancho da nos xeografía. Así que se non sabedes nada del é porque non queredes...

Para poñerlle remedio, déxivos este vídeo informativo elaborado por uns rapaces dun centro escolar de Rois: