lunes, 26 de marzo de 2012

SUEÑO DE DÉDALO, ARQUITECTO Y AVIADOR de Antonio Tabucchi


Ayer nos enterábamos del fallecimiento de Antonio Tabucchi (Pisa, 24 de septiembre de 1943 - Lisboa, 25 de marzo de 2012). Como homenaje a esta insigne figura de la literatura italiana contemporánea, dedicaremos la sesión semanal de nuestro Taller de Lectura a la lectura de uno de sus relatos: Sueño de Dédalo, arquitecto y aviador.


domingo, 25 de marzo de 2012

Ha muerto Antonio Tabucchi

El escritor italiano, Antonio Tabucchi (1943-2012), conocido mundialmente a raíz de su éxito Sostiene Pereira, entre otras obras, ha muerto hoy en Lisboa, a los 68 años de edad, tras padecer una larga enfermedad.


viernes, 23 de marzo de 2012

EL DIABLO Y EL RELOJERO de Daniel Defoe (II)

La semana pasada leímos El fantasma provechoso, del escritor Daniel Defoe, ésta un nuevo relato de temática fantástica o esotérica del autor del Robinson Crusoe, El diablo y el relojero.

El cuento narra la historia de un artesano fabricante de engranajes para relojes que alquila una buhardilla en el edificio de una honesta viuda. Poco o nada sabemos de él, no sabemos si es bueno en su trabajo, no conocemos su aspecto físico, ni tan siquiera sabemos si es buena o mala persona.

Una pareja acude a la casa a visitarlo por motivos relacionados con su profesión, tampoco conocemos exactamente cuáles son esos motivos (quizá realizar un encargo, saldar una deuda...). Cuando se disponen a subir las escaleras que los llevan al ático, se encuentran con que la puerta de la habitación está abierta y ven al relojero colgado, ahorcado, de una viga.


Se disponían a socorrerlo cuando, de la parte más tenebrosa de la éstancia surgió un hombre misterioso con un escabel en una mano y un cuchillo en la otra. Iba a encargarse de recuperar el cuerpo del relojero.

Ante un gesto del personaje misterioso, el hombre y la mujer esperan y observan desde las escaleras cómo éste intenta cortar la cuerda y bajar el cuerpo. Pero no es más que una pantomima. El hombre extraño les hace señas para darles a entender que se las arregla el solo pero, sin embargo, no pone especial empeño en la tarea.


Hartos de la inoperancia del hombre misterioso, la pareja sube a echar una mano. Primero el hombre, que cae desmayado al entrar en la habitación y observar que no queda rastro del personaje del escabel y el cuchillo. Tiene que ser la valiente mujer la que finalmente rescate el cuerpo del relojero.

Pero ¿de dónde había salido ese ser misterioso? Era el demonio, que había tentado y convencido al artesano para que perpetrase su propio crimen y que se encargó de retrasar la actuación de la pareja para darle más tiempo a la muerte.

En lecturas anteriores vimos cómo el diablo puede adoptar diferentes formas (recordad el relato Bárbara Roloffin, de E.T.A. Hoffmann, en el que el demonio adopta el cuerpo de un extranjero alto y con cojera pero también el de un gran murciélago). En este cuento, Satanás toma la forma de un hombre misterioso -no conocemos su aspecto físico, se mueve entre las tinieblas- pero lo más llamativo es que no habla, solamente gesticula.

Resultan curiosos los dos últimos párrafos de la lectura. En el penúltimo, el narrador surge para convencernos de la veracidad de los hechos narrados y nos explica la participación del diablo, dando solución al enigama.

En el último párrafo, sin embargo, deja abierta una incógnita: no sabemos si el relojero murió o si fue descolgado a tiempo de salvarle su vida, pero eso carece de la menor importancia, en este relato Defoe se propone advertirnos de los peligros de atender a las tentaciones, y lo consigue.

jueves, 22 de marzo de 2012

Una de "rescates" y obras inéditas

Las páginas culturales de la prensa de hoy destacan dos noticias relacionadas con dos escritores gallegos.

Por una parte, nos cuentan que se publica, por primera vez de forma íntegra, la primera novela de la escritora coruñesa Emilia Pardo Bazán, obra que lleva por título Aficiones preligrosas, y que escribió cuando sólo contaba con 13 años de edad.


Por otro lado, los medios se hacen eco del descubrimiento y edición de siete relatos inéditos del escritor de Mondoñedo Álvaro Cunqueiro, publicados dentro de la antología De santos y milagros.

lunes, 19 de marzo de 2012

EL DIABLO Y EL RELOJERO de Daniel Defoe

Después de leer y comentar El fantasma provechoso del escritor británico Daniel Defoe, la próxima lectura de nuestro Taller es un nuevo relato del autor del Robinson Crusoe. Se trata, en esta ocasión, de un cuento que lleva por título El diablo y el relojero, del que os dejo una adaptación audiovisual:


viernes, 16 de marzo de 2012

EL FANTASMA PROVECHOSO de Daniel Defoe (II)

Aunque cuenta con elementos comunes al (posterior) terror gótico -la abadía derruida, la aparición...-, El fantasma provechoso, de Daniel Defoe, no es una historia de miedo, sino el relato moralizante de cómo un caballero rural se aprovecha de las supersticiones y de la ambición de los lugareños para obtener un beneficio.

Un señor quiere demoler su vivienda, que se encuentra en un antiguo convento o monasterio, pero hacerlo le resulta muy costoso. Para ahorrar gastos, urde un plan: difundir el rumor de que la casa está encantada y que esconde un tesoro, de modo que los campesinos hagan todo el trabajo por él.

El primer paso de su estratagema consiste en disfrazarse de blanco, hacerse pasar por un espectro, y hacer su aparición en las galería de la vieja abadía a la vista de todos sus vecinos acompañado de una llamarada y dejando un hedor a sulfuro (el olor de los infiernos). El rumor, como no podía ser de otra forma, se extiende como la pólvora


El siguiente paso consiste en decir que la morada esconde un tesoro y que se dispone a excavar para encontrarlo, si bien pospone esta tarea indefinidamente. Los campesinos, a la vista del desinterés del caballero (rico, se supone, y sin prisa por obtener el tesoro) se impacientan y le proponen hacerlo ellos, a lo que el noble accede con la condición de repartir a partes iguales las riquezas que encuentren.

Para alimentar la ambición de los campesinos y que éstos no desfallezcan en su esfuerzo, el señor esconde 27 monedas de oro en un hueco de la chimenea. Cuando los lugareños las encuentran, el caballero, "generoso" y "desinteresado"renuncia a su parte del botín, lo que aumenta la intensidad del trabajo de los pobres.

En poco tiempo, los campesinos ya habían demolido la vivienda del noble, que consiguió su propósito a un precio irrisorio aprovechándose de la ingenuidad, las supersticiones y la ambición de un pueblo ignorante y necesitado.



miércoles, 14 de marzo de 2012

MAFALDA cumple 50

La prensa de hoy nos recuerda que el mítico personaje creado por Quino cumple 50 años. Mafalda, ¡qué bien te sienta el paso del tiempo! ¡Felicidades!


lunes, 12 de marzo de 2012

EL FANTASMA PROVECHOSO de Daniel Defoe

El autor del relato de esta semana de nuestro Taller de Lectura está considerado como uno de los "padres" de la novela inglesa y es conocido, sobre todo, por ser el autor de la obra Robinson Crusoe, todo un clásico de la novela de aventuras. Estamos hablando, como no, de Daniel Defoe (1.659-1.731).


Además de Robinson Crusoe, Dafoe es autor de gran cantidad de novelas (Diario del año de la peste, Moll Flanders...), ensayos y relatos breves, y es considerado pionero de la prensa económica.

El cuento que vamos a leer se titula El fantasma provechoso. Espero que os guste.

sábado, 10 de marzo de 2012

Ya han pasado diez años, diez


Han pasado ya diez años desde la muerte del escritor gallego Carlos Casares, el 9 de marzo de 2.002. En la edición digital de hoy de un periódico nacional de gran tirada, El País, el periodista Juan Cruz se acuerda de él y de alguna de sus anécdotas desde el respeto y la admiración.




viernes, 9 de marzo de 2012

EL POSIBLE BALDI de Juan Carlos Onetti (II)

Situado en la jungla urbana, que describe con un lenguaje poético plagado de imágenes y de simbolismo, El posible Baldi, la lectura de esta semana, es una historia sobre fracasados, sobre un ser instalado en la mediocridad que descubre cuánto le falta en su vida para ser feliz.

En principio, su existencia no parece para nada indeseable. Trabaja como abogado en un estudio, tiene una novia llamada Nené y un plan para esta noche (siempre el mismo plan): un afeitado en la peluquería, cena en el restaurante y sesión de cine con Nené.

Al inicio de la lectura, con los billetes en el bolsillo y una relación amorosa aparentemente satisfactoria, Onetti nos dice que Baldi se cree feliz ("Sintió de improviso que era feliz", "Iban a lanzarse en la fundación de la Academia de la Dicha"). Sin embargo, un suceso accidental le abrirá los ojos.

Paseando por las calles, Baldi se tropieza con un ser desgraciado, una mujer extraña con la que intercambia miradas. Repentinamente, aparece en escena un hombre bajo, gordo y bigotudo que molesta a la chica. Baldi , sin pensárselo de dos veces, espanta al "moscón".

En ese momento se incia una conversación. La mujer está agradecida y seducida por la valentía del protagonista. Éste en un primer instante vio alimentada su vanidad pero en seguida descubrió que la atracción que había sentido por esa insignificante mujer se iba convirtiendo poco a poco en lástima y rechazo.

Primero fue su acento extranjero, más tarde su actitud "histérica y literata", lo que generaron cierto malestar en un Baldi que quería dar por finalizada la "aventura". Sin embargo, vanidad y lástima se asociaron para que Baldi comenzara a inventar su propia historia, una vida paralela increíble que podía generar admiración y a la vez indignación en su interlocutora.

De este modo, conocemos que el posible Baldi vivió una vez en Sudáfrica, trabajando como guardián de las minas de diamantes, matando negros con una ametralladora por placer. Esta actividad censurable, en lugar de provocar asco y repugnancia en la extranjera, produce un efecto contrario. Siente pena de Baldi, se imagina lo mal que lo debía de estar pasando para aceptar un empleo semejante. La admiración iba en aumento.

Baldi veía que el tiempo no se detenía, que iba a pasársele su hora en la peluquería y que no se daba quitado de encima a la "institutriz alemana". Así, se inventó acontecimientos morbosos y macabros, como el hecho de tomar por compañero a alguno de los cadáveres de negros a los que había asesinado. 

Espoleadas por la atención y admiración de la desconocida, de su desbordada imaginación surgieron nuevas andanzas: el Baldi que gastaba el dinero de sus amantes prostitutas en aguardiente, el Baldi que se embarcó con diez dólares y un revólver, o el Baldi que se enroló en la Legión Extranjera para cortar las cabezas de los moros...

Había olvidado la presencia de la mujer, esas historias ya no iban dirigidas a sus oídos, sino a los del propio Baldi, que de esta manera comparaba la existencia del Baldi imaginario con la suya propia, "una lenta vida idiota, como todo el mundo". Descubrió de este modo que no era feliz, que había tirado la toalla, que había abandonado toda la esperanza de llevar una vida plena, satisfactoria.

Su último gesto fue un acto más del Baldi inventado, le dio un par de billetes a la chica y se fue, regalándole, regalándose, una última correría: "Ese dinero que te di lo gano haciendo contrabando de cocaína. En el Norte", antes de volver a su monótona y rutinaria vida.

martes, 6 de marzo de 2012

REPASO DE PRENSA

La prensa de hoy viene cargada de noticias relacionadas con el mundo literario. Os dejo el enlace a algunas de ellas:


- Edición bilingüe de Longa noite de pedra, de Celso Emilio Ferreiro (pincha aquí)
- Actuaciones de la Fundación Carlos Casares (aquí)
- Neira Vilas recuerda a Isaac Díaz Pardo (aquí)
- Lanzamiento de la edición electrónica de Cien años de soledad, de García Márquez, el día de su 85 cumpleaños (aquí)
- Otros artículos sobre García Márquez
- Los 500 títulos de "Narrativas hispánicas" (aquí)
- Edgar Allan Poe y el cine (aquí)

Además, con La Voz de Galicia de hoy, puedes adquirir la película Descubriendo nunca jamás, que cuenta la vida del creador de Peter Pan, J.M. Barrie. Película y periódico por sólo 2 euros.

lunes, 5 de marzo de 2012

EL POSIBLE BALDI de Juan Carlos Onetti

El Taller de Lectura de la presente semana estará dedicado al escritor uruguayo Juan Carlos Onetti.


 Juan Carlos Onetti (1.909-1.994), fue un escritor uruguayo. Quizá no tan conocido como Borges, Vargas Llosa o García Márquez, su obra es una de las más ricas e interesantes del siglo XX en lengua castellana. Obras como La vida breve, El astillero, Juntacadáveres o Dejemos hablar al viento son ya clásicos de la literatura universal.

El cuento que nos acercará a esta figura literaria, ganador del Premio Cervantes en 1.980, será El posible Baldi, publicado por primera vez en La Nación, de Buenos Aires, en 1.936.

¡Feliz cumpleaños, García Márquez!

Como informa La Voz de Galicia, en su edición digital, mañana, 6 de marzo, uno de nuestros escritores de cabecera, el Premio Nobel Gabriel García Márquez (este año ya hemos leido uno de sus cuentos), cumple 85 años. ¡Felicidades!


viernes, 2 de marzo de 2012

UN PAJE DE CÁMARA GUAPÍSIMO de Jack London (II)

Hemos leido el relato de Jack London Un paje de cámara guapísimo. Una historia ambientada en el mundo marinero, universo que conocía en primera persona el autor de Colmillo blanco. El autor da muestra de su conocimiento de este terreno empleando un léxico propio de un lobo de mar: goleta, paje, toldilla, sextante, camarote, sotavento, barlovento, timonel...

El cuento comienza de manera un tanto abrupta con el final de una anédota contada por Jack Holiday en una reunión de amigos de un club (en los siglos XVIII, XIX y principios de XX era muy habitual, en la alta sociedad, pertenecer a un club y dedicar buena parte del tiempo de ocio a compartir vivencias, juegos, etc. en este lugar). En esa anécdota se hablaba de un caso en el que una mujer se hace pasar por un muchacho sin que nadie aprecie el engaño...

Esta anécdota da lugar a una apuesta. El narrador y protagonista del relato afirma que él nunca caería en un engaño semejante mientras que Jack Holiday defiende lo contrario. La apuesta consiste en una cena. El ganador elige los invitados y el lugar, el perdedor paga.

Al poco tiempo, el protagonista se embarca en su goleta en un viaje hacia Honolulú. Allí, en seguida surgen sus sospechas. El paje de camara del barco resulta un auténtico incompetente para el puesto, además, su aspecto físico es delicado, bello...

A raíz de un desgraciado accidente que termina con un cubo de desperdicios en la cara del timonel debido a la torpeza del joven paje de cámara, el narrador descubre un engaño. El paje resbala y se cae, sujetándolo el protagonista, de forma que sus manos tropiezan con lo que parecen unos pechos femeninos. Había descubierto el engaño y estaba seguro de ganar la apuesta.

El paje resultaba ser una chica, y su posición en el barco resultaba embarazosa (una goleta no es lugar para una dama), por lo que se conceden una serie de favores o deferencias. Se le instala sola en un camarote, se le prestan atenciones, etc.

La señorita tiene una historia que contar, animando así la imaginación del joven protagonista y dando mayor credibilidad al entuerto. Pronto surge una relación de galanteo propia entre dos jóvenes: comparten paseos, van de compras, a conciertos, etc.

El amor no tarda en llegar. El narrador, cuando están a punto de arribar al puerto de San Francisco, se da cuenta de que experimenta sentimientos hasta el momento desconocidos para él y se encuentra haciendo planes de boda.

A la llegada a puerto presenciamos la resolución de la apuesta. Jack Haliday y los amigos del club reciben a la tripulación. Tanto Jack como el narrador se sienten ganadores de la apuesta. El protagonista ha descubierto que el paje de cámara era la señorita Eastman, lo que le hace sentirse seguro de su victoria, pero Jack Haliday se guarda un as debajo de la manga.

La gentil señorita Eastman, que baja del barco con sus ropas femeninas, se saca un par de amortiguadores neumáticos (aquellas "blanduras" habían sido confundidas poco tiempo atrás con unos pechos...) de su seno ante las risas y burlas de los amigos del club, demostrando que Holiday era el ganador de la apuesta y quedando de este modo ridiculizado el protagonista, que veía así vencida su arrogancia inicial.

El hermoso paje de cámara y la joven doncella eran realmente Bob, el hermano pequeño de Jack Haliday, algo que éste ya se había advertido al narrador al inicio del relato: "...mi hermano pequeño Bob, que es tan buen imitador..."

jueves, 1 de marzo de 2012

Las librerías más bellas del mundo

Repasando la prensa digital de hoy, concretamente en la sección "Papeles Perdidos" del diario El País, nos encontramos con un interesante artículo en el que se nos presentan algunas de las librerías más hermosas y más curiosas que nos podemos encontrar en el planeta. Desde modernos lofts hasta imponentes iglesias, pasando por teatros acondicionados como librería... cualquier lugar es bueno para la cultura. Algunas de ellas podemos verlas en la bonita fotogalería que acompaña al artículo.


Galdós nos contó la voladura de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes

En  los últimos días, la prensa del país está plagada de referencias a la recuperación del tesoro que contenía la fragata de la Marina Española Nuestra Señora de la Mercedes, volada por un navío inglés en el año 1.804 frente a las costas del Algarve.

Como nos recuerda la sección "Papeles Perdidos" de la edición digital de hoy del periódico El País, Benito Pérez Galdós, en su novela Trafalgar (el primero de los Episodios Nacionales publicado en 1.873) nos narró esta aventura:

“-¿Pues y la captura de las cuatro fragatas que venían del Río de la Plata? -dijo D. Alonso animando a Marcial para que continuara sus narraciones.
-También en esa me encontré -contestó el marino-, y allí me dejaron sin pierna. También entonces nos cogieron desprevenidos, y como estábamos en tiempo de paz, navegábamos muy tranquilos, contando ya las horas que nos faltaban para llegar, cuando de pronto... Le diré a usted cómo fue, señora Doña Francisca, para que vea las mañas de esa gente. Después de lo del Estrecho, me embarqué en la Fama para Montevideo, y ya hacía mucho tiempo que estábamos allí, cuando el jefe de la escuadra recibió orden de traer a España los caudales de Lima y Buenos Aires. El viaje fue muy bueno, y no tuvimos más percance que unas calenturillas, que no mataron ni tanto así de hombre... Traíamos mucho dinero del Rey y de particulares, y también lo que llamamos la caja de soldadas, que son los ahorrillos de la tropa que sirve en las Américas. Por junto, si no me engaño, eran cosa de cinco millones de pesos, como quien no dice nada, y además traíamos pieles de lobo, lana de vicuña, cascarilla, barras de estaño y cobre y maderas finas... Pues, señor, después de cincuenta días de navegación, el 5 de Octubre, vimos tierra, y ya contábamos entrar en Cádiz al día siguiente, cuando cátate que hacia el Nordeste se nos presentan cuatro señoras fragatas. Anque era tiempo de paz, y nuestro capitán, D. Miguel de Zapiaín, parecía no tener maldito recelo, yo, que soy perro viejo en la mar, llamé a Débora y le dije que el tiempo me olía a pólvora... Bueno: cuando las fragatas inglesas estuvieron cerca, el general mandó hacer zafarrancho; la Fama iba delante, y al poco rato nos encontramos a tiro de pistola de una de las inglesas por barlovento.
Entonces el capitán inglés nos habló con su bocina y nos dijo... ¡pues mire usted que me gustó la franqueza!... nos dijo que nos pusiéramos en facha porque nos iba a atacar. Hizo mil preguntas; pero le dijimos que no nos daba la gana de contestar. A todo esto, las otras tres fragatas enemigas se habían acercado a las nuestras, de tal manera que cada una de las inglesas tenía otra española por el costado de sotavento.
-Su posición no podía ser mejor -apuntó mi amo.
-Eso digo yo -continuó Marcial-. El jefe de nuestra escuadra, D. José Bustamante, anduvo poco listo, que si hubiera sido yo... Pues, señor, el comodón (quería decir el comodoro) inglés envió a bordo de la Medea un oficialillo de estos de cola de abadejo, el cual, sin andarse en chiquitas, dijo que anque no estaba declarada la guerra, el comodón tenía orden de apresarnos. Esto sí que se llama ser inglés. El combate empezó al poco rato; nuestra fragata recibió la primera andanada por babor; se le contestó al saludo, y cañonazo va, cañonazo viene... lo cierto del caso es que no metimos en un puño a aquellos herejes por mor de que el demonio fue y pegó fuego a la Santa Bárbara de la Mercedes, que se voló en un suspiro, ¡y todos con este suceso, nos afligimos tanto, sintiéndonos tan apocados...!, no por falta de valor, sino por aquello que dicen... en la moral... pues... denque el mismo momento nos vimos perdidos. Nuestra fragata tenía las velas con más agujeros que capa vieja, los cabos rotos, cinco pies de agua en bodega, el palo de mesana tendido, tres balazos a flor de agua y bastantes muertos y heridos. A pesar de esto, seguíamos la cuchipanda con el inglés; pero cuando vimos que la Medea y la Clara, no pudiendo resistir la chamusquina, arriaban bandera, forzamos de vela y nos retiramos defendiéndonos como podíamos. La maldita fragata inglesa nos daba caza, y como era más velera que la nuestra, no pudimos zafarnos y tuvimos también que arriar el trapo a las tres de la tarde, cuando ya nos habían matado mucha gente, y yo estaba medio muerto sobre el sollao porque a una bala le dio la gana de quitarme la pierna. Aquellos condenados nos llevaron a Inglaterra, no como presos, sino como detenidos; pero carta va, carta viene entre Londres y Madrid, lo cierto es que se quedaron con el dinero, y me parece que cuando a mí me nazca otra pierna, entonces el Rey de España les verá la punta del pelo a los cinco millones de pesos”.