jueves, 21 de marzo de 2013

CORAZONADA de Mario Benedetti

Nos ponemos serios... A la vuelta de vacaciones de Semana Santa vamos a leer un relato de un grande, Corazonada, del genial escritor uruguayo Mario Benedetti, fallecido en 2009. Seguro que no os deja indiferentes.

martes, 19 de marzo de 2013

CINTA VERDE EN EL CABELLO de Joao Guimaraes Rosa (II)


Hemos leído este triste cuento inspirado en el clásico de los hermanos Grimm.


En esta versión, la niña, en lugar de una caperucita roja, lleva una cinta verde imaginada en el cabello. Y digo imaginada porque no es real. El cuento trata, de manera metafórica, de cómo una niña pierde la inocencia cuando presencia la muerte de su querida abuela.

En esta revisión del clásico infantil, el lobo que aterrorizaba a Caperucita está muerto desde el comienzo de la historia. Los leñadores han dado buen cuenta de la bestia salvaje. Cinta-Verde sale de casa de su madre para llevar unas chucherías a su abuela enferma y, despreocupada, toma el camino más largo.

Cuando llega a casa de su anciana pariente, Cinta-Verde y su abuela inician una conversación muy distinta de la que todos conocemos. Los grandes brazos no son para abrazarla mejor, las grandes orejas no son para oírla mejor, los grandes ojos no son para verla mejor, la gran boca no es para comerla mejor… Porque quien está con Cinta Verde no es el lobo, dispuesto a devorarla, sino su abuelita, que está a punto de exhalar su último aliento.

El diálogo es dramático:

“-Abuelita, ¡qué brazos tan flacos los suyos, y qué manos temblorosas!
-Es porque no voy a poder nunca más abrazarte, mi nieta…. -la abuela murmuró.
-Abuelita, pero qué labios tan violáceos.
-Es porque nunca más voy a poderte besar, mi nieta…. -la abuela suspiró.
-Abuelita, y qué ojos tan profundos y quietos en este rostro ahuecado y pálido.
-Es porque ya no te estoy viendo, nunca más, mi nietita… -la abuela aún gimió.
Cinta Verde más se asustó, como si fuese a tener juicio por primera vez. Gritó:
-¡Abuelita, tengo miedo del Lobo!”

Como nos pasa a todos en un determinado momento de nuestras vidas, Cinta-Verde no ha tenido más remedio que madurar.

lunes, 11 de marzo de 2013

CINTA VERDE EN EL CABELLO de Joao Gumaraes Rosa

El relato de esta semana es una particular revisión del clásico infantil Caperucita Roja, reinterpretado, a su peculiar modo, por el escritor Joao Guimaraes Rosa (1.908-1.967), autor brasileño que murió rodeado de misterio pocos días después de tomar posesión de su asiento en la Academia Brasileña de las Letras. La autopsia reflejó un infarto como causa de su defunción, pero ésta había sido anunciada previamente por él en su obra autobiográfica Gran Sertón: Veredas.

Os dejo con Cinta verde en el cabello, espero que disfrutéis con su lectura.

viernes, 8 de marzo de 2013

EL VIEJO DEL PUENTE de Ernest Hemingway (II)


Como sabéis, Hemingway fue corresponsal de guerra, experiencia que plasmó en sus célebres novelas Adiós a las armas y Por quién doblan las campanas. La temática bélica también fue tratada por el escritor de Illinois en multitud de artículos y relatos cortos, como el que hemos leído esta semana.

El viejo del puente está ambientado en plena Guerra Civil Española, en la zona del Delta del Ebro. Allí, un anciano que lo ha perdido todo a causa de la barbarie de la guerra, agotado tras andar doce kilómetros después de abandonar su pueblo y sus animales, espera la muerte inevitable.


El narrador, un expedicionario encargado de explorar el terreno, se topa con el viejo y entabla conversación con él, e intenta convencerlo de que continúe con su marcha, para tratar de evitar la amenaza de la artillería franquista que se aproxima, mientras lo conforta con el diálogo.

El anciano, que muestra síntomas de demencia o de locura, producto del shock que le supone salir de su entorno, de la tierra a la que se siente tan apegado, se muestra al margen del conflicto y, como muchos otros paisanos, no siente predilección por ninguno de los bandos combatientes, ni tan siquiera los conoce.

Su única preocupación reside en saber si sus animales, dos cabras, un gato y ocho palomos, sabrán componérselas sin su presencia, si lograrán sobrevivir.

En este relato Hemingway denuncia el sinsentido de los conflictos armados, en los que los civiles, y sobre todo las clases más humildes, son los principales damnificados.

martes, 5 de marzo de 2013

EL VIEJO DEL PUENTE de Ernest Hemingway

Ernest Hemingway (1.899-1.961), del que ya os tengo hablado en anteriores ocasiones, fue un escritor estadounidense autor de obras maestra de la narrativa contemporánea como Adiós a las armas, Por quién doblan las campanas o El viejo y el mar, pero además fue reportero y cubrió, entre otros acontecimientos, la Guerra Civil Española, tomando partido por el bando republicano.


El relato que vamos a leer esta semana está ambientado, precisamente en esa oscura época de la historia de nuestro país y se titula El viejo del puente.

lunes, 4 de marzo de 2013

EL SALTO de Leon Tolstoi (II)


A algunas personas les gusta ser el centro de atención y no saben qué hacer para conseguirlo. Les encanta que la gente les mire, que estén pendientes de lo que hacen, pero nunca tienen suficiente. Algunos hablan en voz muy alta, muchos se visten de manera estrafalaria, otros se comportan de forma extraña... Solemos decir de esta gente que “hace el mono”.

Precisamente es un simio el que se comporta así en este relato del ruso Tolstoi. En un barco que acaba de regresar a puerto, un pequeño mono roba el gorro de un niño, hace gestos y se burla de los allí presentes, que ríen y ríen.

Mientras, el niño, herido en su orgullo, corre en su persecución, para tratar de recuperar la prenda robada. El bribón trepa por el mástil y hace acrobacias en las cofas ante la algarabía del púbico. El niño, inconsciente del peligro al que se expone, va tras él, sin dudarlo.


Cuando llegan a una altura respetable, la actitud de los presentes cambia. El niño está demasiado expuesto, ha llegado a una altura que hace imposible la vuelta atrás, y la gente pasa de las bromas a la preocupación.

En ese momento aparece el padre del niño, el capitán del barco, con una escopeta en las manos. Viendo el peligro que corre su hijo, no vacila en amenazarlo de muerte si no obedece. Le pide que salte al mar, que si no lo hace le disparará. Nada más lejos de su intención, pues lo que él quiere es salvar la vida de su hijo. El pequeño, ante las órdenes de su papá, renuncia a su sombrerito y salta al agua, de donde es rescatado por los marineros.