jueves, 13 de noviembre de 2014

LA CASA DEL JUICIO, de Oscar Wilde (II)

Esta semana hemos leído el breve, pero de contenido muy profundo, poema escrito en prosa del escritor irlandés Oscar Wilde titulado La casa del Juicio.

En el texto, en el día del Juicio Final, Dios y el Hombre (con mayúscula, para significar al conjunto de toda la humanidad) se encuentran cara a cara. Dios juzga, el Hombre rinde cuentas por todos sus pecados.


En tres intervenciones diferentes Dios echa en cara al Hombre los pecados y faltas que ha cometido. El Hombre ha desobedecido los mandamientos y la ley divina.

En primer lugar, le acusa de haber sido cruel con los débiles y de avaricioso. El Hombre no lo niega.

Después denuncia su narcisismo, su herejía, le imputa haber caído en la idolatría. El Hombre también acepta esos cargos.

Más tarde, Dios tacha al Hombre de desagradecido, de injusto, le increpa su falta de humildad y lo acusa de traición. Y el Hombre, una vez más, no dice nada para defenderse, pues todo eso que se le achaca es cierto.

Llegados a este punto, Dios pretende condenar al Hombre al infierno. Pero el Hombre le revela que eso no es posible, pues su vida había sido horrible, había tenido lugar en el peor de los escenarios, y haría desmerecer al mismo averno.

Entonces Dios le dice que lo enviará al cielo. Pero el Hombre le replica que eso tampoco es posible, pues nunca ha sido capaz de imaginarse el cielo.

Dios ha perdido el juicio en el que el Hombre era el reo. El agnosticismo se ha asentado entre los humanos.

jueves, 6 de noviembre de 2014

LA CASA DEL JUICIO, de Oscar Wilde

Ya está disponible la lectura de la próxima semana. Se trata de La casa del juicio, un poema escrito en prosa por el siempre genial escritor irlandés Oscar Wilde.

UNA CARTA QUE NUNCA LLEGÓ A RUSIA, de Vladimir Nabokov (II)

Este relato es la epístola que un escritor ruso exiliado en Berlín dirige a su amada, de la que lleva separado ocho años. Esta carta, como reza el título, no llegó nunca a su destinataria, tal vez porque el escritor no pudo enviarla...


Es una bella narración sobre la soledad y la posibilidad de ser feliz a través de las cosas más cotidianas. Nabokov nos describe la noche berlinesa: las calles, un tranvía, un hombre regresando a su casa, un cine, una prostituta, un café, el baile, etc., empleando para ello una cuidada prosa plagada de elementos sensoriales (colores, sonidos, texturas…) y de símiles muy logrados.

Cobra especial relevancia la anécdota final de una anciana que decide suicidarse ante la tumba de su marido recientemente fallecido. El  guarda del cementerio y el propio escritor no censuran la conducta de la mujer y aprecian el encanto, la dulzura, de su renuncia a la vida.

lunes, 3 de noviembre de 2014

UNA CARTA QUE NUNCA LLEGÓ A RUSIA, de Vladimir Nabokov

Esta semana vamos a leer un breve relato del autor de la conocídísima novela Lolita, el escritor ruso nacionalizado estadounidense Vladimir Nabokov. El cuento se titula Una carta que nunca llegó a Rusia.