viernes, 26 de octubre de 2012

FELICIDAD CLANDESTINA de Clarice Lispector

En la próxima sesión leeremos un nuevo relato de la escritora Clarice Lispector. En esta ocasión se trata de una historia con protagonista infantil, que lleva por título Felicidad clandestina.

MEJOR QUE ARDER de Clarice Lispector (II)

Este breve relato de Clarise Lispector, escrito en un estilo sencillo, sin alardes, sin utilizar apenas oraciones subordinadas, narra la historia de una mujer que se hace monja para satisfacer los deseos de su familia (no era extraño, hace unas décadas, que las familias humildes aspirasen a introducir a alguno de sus hijos/as al servicio de Dios, para que no pasasen calamidades y, por qué no, para tener línea directa con el "Altísimo").

Su estancia en el convento no es precisamente un jardín de rosas. La naturaleza de Clara es diferente a la de las otras hermanas. Su cuerpo no está hecho para la monotonía y el retiro espiritual , y algo desde su interior le reclama que satisfaga ciertos instintos que no pueden encontrar satisfacción dentro del cenobio.

Vivir entre mujeres, sólo mujeres, se convierte para Clara en un verdadero via crucis. La única recomendación o consejo que le dan es la mortificación del cuerpo, para salvar así su alma. Pero dormir en el frío suelo, fustigarse con el cilicio no sirven de nada. Encontrarse con el cura, en la iglesia, o simplemente contemplar la imagen de Jesucristo, en paños menores, son para ella una tentación difícil de vencer.



La atracción física que siente hacia el padre es correspondida. El mismo sacerdote debía mortificarse ante la presencia de esta monja que depila sus piernas...

Y es que la hermana Clara, encerrada en el convento, nota ciertos cambios en su fisionomía. Engorda sin apenas engullir alimento, cada vez es más peluda y su voz más grave. Parece que en su persona se está viviendo un proceso de masculinización.

La situación llega a un extremo que la monja decide abandonar el noviciado. El cura no se opone. Es preferible estar casada con Dios que con un hombre, "pero es mejor casarse que arder". El padre pronuncia estas palabras porque si Clara permanece en su encierro acabará cayendo en la tentación, acabará pecando (¿con el propio cura?, ¿con alguna otra hermana?), acabará condenada, ardiendo eternamente en el fuego del infierno.

Así que Clara tiene que darse prisa. A pesar de la oposición de la madre superiora y de su propia familia (una boca más que mantener...), Clara cambia el convento por un internado de señoritas. En la calle, la protagonista lleva una existencia semejante a la que llevaba en el interior del convento. Sigue siendo una chica respetable, aunque reza -hipócrita- para que un hombre se cruce en su camino.

Y así fue, al fin. Clara inició una relación "de las de antes" con un portugués, Antonio, dueño de un bar. Primero él no le deja pagar a ella su consumición en su establecimiento. Luego la invita al cine y es rechazado (¿acaso es Clara una cualquiera para ceder al primer envite?). Más tarde van al cine juntos bajo la condición de que Antonio no la toque. Vienen después los largos paseos...

Hasta que un día Antonio le propone matrimonio. No hay romanticismo. El portugués alude a su estabilidad económica para hacer la petición. El bar da suficiente dinero como para que ambos se casen, consecuencia inevitable de su relación.

Tras el casamiento y la luna de miel en Lisboa, Clara regresa embarazada y satisfecha, por fin se siente realizada, se siente mujer.

viernes, 19 de octubre de 2012

MEJOR QUE ARDER de Clarice Lispector

Coincidiendo con el día del cáncer de mama, que es hoy, he decidido que dedicaremos la próxima sesión de nuestro Taller de Lectura a la escritora brasileña , aunque nacida en Ucrania en 1920, Clarice Lispector, que falleció  a causa de un cáncer, no de pecho sino de ovario, en 1977.

El relato que vamos a leer se titula Mejor que arder. Espero que os guste.



VAMPIRO de Emilia Pardo Bazán (II)

El relato de Emilia Pardo Bazán que hemos leído esta semana, aunque se titula Vampiro, nada tiene que ver con Drácula ni con otros seres de la noche. Es ésta una historia didáctica, que pretende advertir a las jóvenes de los peligros y las desdichas de los matrimonios de conveniencia.

El cuento narra la historia del casamiento de Inesiña, una doncella de apenas quince años con Don Fortunato, un ricachón que va camino de los ochenta.

La acción tiene lugar en Vilamorta, un atrasado ("se cuenta por reales aún") pueblo de Galicia. Llaman la atención los continuos juegos de palabras que realiza la escritora coruñesa: Fortunato es rico, tiene una gran fortuna; Vilamorta, el nombre del pueblo significa, en castellano, "villa muerta"; Inesiña es devota de Nuestra Señora del Plomo, y el plomo se hunde, como la existencia de la protagonista después del matrimonio; el doctor que la atenderá en su enfermedad se llama Tropiezo, ¿y que ha sido la boda para Inesiña más que un grave tropiezo?

Inesiña, convencida o instigada por su tío, el cura, sólo pone una condición para la boda, y es que ésta tenga lugar en el templo de Nuestra Señora del Plomo. El novio, que está en las últimas, llega a la iglesia a la silla de la reina. Ridícula imagen...

El casamiento no es bien visto por todos. La gente del pueblo les dedica una cacerolada en la noche de bodas y los familiares de Fortunato ven como sus posibilidades de herencia se van al traste al ser nombrada Inesiña heredera universal.


La boda no se realizó por amor, eso está claro. Inesiña, en un principio, estaba asustada ante el hecho de que pudieran tener lugar relaciones íntimas e incluso por la posibilidad de engendrar descendencia, aunque una vez en el hogar, unas muñecas en el tocador la tranquilizaban, pues transparentaban las intenciones del anciano, que la veía como una chiquilla. De este modo, se esfumaron sus temores y encaró, incluso con alegría, el cometido de cuidar al buen señor, al que tomaría como el padre que, pobre huérfana, nunca había conocido.

Lo que no sabía Inesiña es que Fortunato tenía otros planes. Compinchado con un curandero extranjero, se había propuesto robar la energía, la vida, a la muchacha. Del contacto con la doncella, él ganaría en salud y en vitalidad, mientras ella caería irremediablemente enferma. Como un vampiro, le estaba "chupando" la sangre. ¿Por qué si no había estado el viejo comprando nuevas tierras?

De este modo, la gente del pueblo vio como Fortunato, al que nadie le daba más de un mes de vida, empezaba a salir a la calle y retomba viejas costumbres (ir al casino, partidas de billar), mientras que Inesiña sufría una extraña y larga enfermedad que terminaba por cobrarse su vida.

Con la ayuda del "brujo" inglés, Fortunato había encontrado la ansiada fórmula de la vida eterna en la convivencia con una virgen. Todos los indicios apuntan a que estamos ante un caso de brujería.

Al final del texto, el pueblo habla a través de la pluma de la Bazán para amenazar al malvado y egoísta Fortunato: "De esta vez, o se marcha del pueblo, o la cencerrada termina en quemarle la casa y sacarle arrastrando para matarle de una paliza tremenda". Como antiguamente se hacía con las brujas, sería juzgado y ejecutado delante de todo el pueblo.

jueves, 11 de octubre de 2012

MO YAN, Premio Nobel de Literatura

Ha saltado la sorpresa una vez más en el Premio Nobel de Literatura. Y no porque el ganador no apareciera entre los favoritos en las apuestas, sino porque el menos conocido escritor chino Mo Yan se ha impuesto a escritores más comerciales como los perpetuos candidatos Philip Roth, Haruki Murakami, Jayce Carol Oates, Cormac McCarthy o el propio Bob Dylan, que se quedan un año más sin recibir el preciado galardón de la Academia Sueca.


Mo Yan (Gaomi, Shandong, 17 de febrero de 1955) es un novelista que ha reconocido la influencia de autores occidentales como Tolstói, Faulkner o Gabriel García Márquez en su obra, y que recoge, en sus novelas, la historia más reciente del pueblo chino, sus tradiciones rurales, etc.

Sus obras más famosas son Las baladas del ajo, Sorgo rojo, adaptada para el cine por Zhang Yimou en 1988 (con esta adaptación ganó el Oso de Oro en Berlín) y el libro prohibido en su país Grandes pechos amplias caderas.

viernes, 5 de octubre de 2012

VAMPIRO de Emilia Pardo Bazán

Sin más dilación, os dejo el enlace a la lectura de la próxima semana. Un nuevo relato de Emilia Pardo Bazán titulado Vampiro.


EL FONDO DEL ALMA de Emilia Pardo Bazán (II)

¿Existe el amor eterno?

Hemos leído, esta semana, una dura crítica al romanticismo exacerbado en el relato El fondo del alma, de Emilia Pardo Bazán.

Este cuento narra la historia del amor entre dos jóvenes, Cesáreo y Candelita, movido por los resortes típicos de la novela romántica: enfermedad por desamor, tendencias suicida, cartas y poemas entre enamorados, carantoñas...

La acción se sitúa, concretamente, en un día de otoño. Los jóvenes, en compañía de otras parejas amigas, emprenden una jira campestre. Allí celebran un banquete regado por vinos y licores que calientan los espíritus.

Pero, en otoño, anochece temprano y en un ambiente tan distendido nadie quiere retirarse a su casa. De este modo, a pesar de la oscuridad, la niebla y el frío, los campistas deciden seguir con su aventura con un paseo en barco, a pesar de que el patrón, borracho, no da señales de vida y de que los remeros tampoco están en perfectas condiciones.


Dos citas textuales presagian una desgracia. Son dos las premoniciones de un trágico desenlace. Una en boca de Don Vidal, capitán retirado que se había erigido en el director de la expedición (Mal pleito para embarcarse. Vararemos), la otra en boca de la enamorada (¡Soy tan feliz! ¡Ojalá no lleguemos nunca!).

En efecto, la barca sufre un accidente y los tripulantes, que apenas saben nadar, se van a pique. Todos excepto Cesáreo. El protagonista intenta rescatar a su amada pero los nervios y el miedo que se han apoderado de ella hacen imposible el rescate.

Por la cabeza de Cesáreo pasa la idea de morir juntos, el culmen de una relación romántica. Sin embargo, el instinto puede más e, inconscientemente, se libra del peso condenatorio de Candelita de una patada o un empujón, salvando el propio pellejo. Ella muere, irremisiblemente.

El texto finaliza con una metáfora que resume el mensaje de este cuento: La sobrina del arcipreste no podía responder: iba río abajo, hacia el gran mar del olvido.

Cesáreo se enamorará, se casará, tendrá hijos, y su amor por Candelita no será más que un vago recuerdo.