miércoles, 26 de junio de 2013

Ha muerto Richard Matheson

La prensa de hoy recoge el fallecimiento del escritor estadounidense de ciencia ficción Richard Matheson (1.926-2.013), conocido por sus novelas Soy Leyenda (llevada al cine en varias ocasiones) o El hombre menguante, entre otras. Sin embargo, yo siempre lo recordaré por haber escrito el guión de El diablo sobre ruedas, la primera (y para mí, la mejor) película de Steven Spielberg:

viernes, 14 de junio de 2013

CONCURSO DE MICRORRELATOS: Partir de un comienzo...

Como no podía ser de otro modo, este año también tendremos concurso de microrrelatos. En esta ocasión, voy a daros una frase de inicio con la que debe comenzar, de manera obligatoria, vuestra historia. Es la siguiente:

"La enterré aquí mismo, debajo de este árbol..."


Dicen que lo más complicado, a la hora de escribir, es arrancar, así que ya he hecho yo la parte más difícil del trabajo...

Veamos, a continuación, las normas del concurso:

- Todos los relatos comenzarán por la frase indicada anteriormente: "La enterré aquí mismo, debajo de este árbol..."

- Sólo podrán participar en este concurso los alumnos del CPAP Bergondo, aunque se admitirán originales de personas ajenas al centro fuera de concurso.

- Cada alumno podrá presentar dos microrrelatos.

- La extensión de vuestros microrrelatos no podrá exceder, en ningún caso, de las trescientas palabras, incluidas las ocho palabras que componen la frase inicial.

- El tema de los relatos es completamente libre, la frase es sólo un comienzo, no un "corsé".

- Publicaré vuestros cuentos en el blog a medida que me los vayáis entregando...

- El resultado del concurso saldrá de la votación de los propios alumnos y de un "comité de expertos". Por supuesto, habrá un detalle para el ganador.

jueves, 13 de junio de 2013

EL GORDO Y EL FLACO de Antón Chejov (II)


El cuento narra un encuentro casual entre dos amigos de la infancia, uno gordo y el otro delgado, en una estación de ferrocarril. De inicio, el flaco se muestra muy efusivo y extravertido, muy cariñoso, hablador y cordial; recuerda los viejos tiempos y pone al día a su viejo compadre de cómo le ha tratado la vida. Saca pecho por su familia –una mujer extranjera y un hijo-, por su trabajo –es empleado del estado- e incluso por haber sido condecorado. Sin embargo, ser funcionario en aquella Rusia no es una garantía y su mujer tiene que dar lecciones de música y él mismo dedica sus ratos libres a fabricar y vender pitilleras de madera para sacarse un “extra” y vivir dignamente.


Lo que no se espera “el flaco” es que su compañero de escuela sea nada menos que consejero privado, un cargo más respetable y de mayor prestigio que el suyo. Ante esta sorpresa, el hombre delgado permanece, completamente intimidado, delante de su amigo, pero su actitud cambia de manera radical. Donde antes había confianza y familiaridad, hay ahora retraimiento y pusilanimidad. Chejov lo ilustra a las mil maravillas cuando dice: “Se contrajo, se encorvó, se empequeñeció… Maletas, bultos y paquetes se le empequeñecieron, se le arrugaron…”, era tal la grandeza de su camarada.

A partir de ese momento, el flaco comienza a tratar de usted al gordo, le hace reverencias, le entra la risa “floja”, no sabe muy bien qué decir, cómo actuar. Este cambio de talante y comportamiento, esta deferencia y sumisión en su amigo, no fue del agrado del consejero, que prefería la versión original de su antiguo compañero, con lo que decidió poner fin al encuentro y procedió a despedirse.

jueves, 6 de junio de 2013

EL GORDO Y EL FLACO de Antón Chejov

La próxima semana cerraremos nuestro particular "ciclo" dedicado al escritor ruso Antón Chejov con la lectura de El gordo y el flaco, una nueva muestra del talento de una de las plumas más celebres de la literatura universal.


UNA PERRA CARA de Antón Chejov (II)


A veces la necesidad nos empuja a deshacernos de alguno de nuestros bienes más preciados…

En Una perra cara asistimos a un diálogo entre dos amigos. Entre copa y copa, el oficial de infantería Dubov intenta vender su perro al voluntario Knaps. Le está haciendo un favor. El militar ensalza las virtudes de un can al que parece querer con locura, un carísimo perro de pura raza que le dejará casi regalado.

Pero parece que Knaps no tiene la intención de comprar el animal, pues no necesita perro y, lo más importante no tiene dinero. Y es que, en el fondo, el capital es la causa de todo. 


Dubov está desesperado, pasa por dificultades, apenas tiene con qué mantenerse a sí mismo y aún ha de alimentar a un perro. De ahí que intente embaucar a su colega, que le discuta algo tan evidente como que no se trata de un perro, sino de una perra, que negocie con tanta insistencia… El precio de partida fue bajando. De los cincuenta rublos de salida fue bajando, hasta dejárselo gratis, hasta suplicarle por que se lo llevara.

Finalmente, el oficial desiste en su empresa de colocarle el perro a Knaps, pues éste está en una situación tan desesperada como la suya, y le pregunta si conoce a alguien que pudiera estar interesado en la adquisición, o si la perrera de la localidad lo aceptaría.

Dubov descarga su frustración sobre la perra, la insulta, y descubrimos que lo que suponíamos una  perra de casta no era más que un “can de palleiro”.

Literatura de actualidad

Dos noticias literarias se han "colado" entre las destacadas de la semana. La primera, se refiere al galardón Príncipe de Asturias de las Letras que este año ha recaído en la figura del escritor jienense Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaen, 1.956), autor de novelas como El invierno en Lisboa o El jinete polaco, entre otras.


La otra, mucho menos feliz, sin duda, nos sorprendía esta mañana. El escritor británico Tom Sharpe, conocido por su saga de novelas humorísticas Wilt, fallecía a los 85 años en su residencia de la localidad gerundense de Llafranc, lugar donde residía desde hace más de dos décadas.