miércoles, 15 de junio de 2011

Un mundo sin bibliotecas

PREOCUPACIÓN, MIEDO, es lo que me asalta cuando leo noticas como estas:



La cosa parece que va en serio... Comprendo que un gobierno de un país en crisis, del que sea, y en la actualidad hay muchos, promueva la austeridad o acometa recortes, sí, pero existen una serie de servicios básicos para la comunidad que son "intocables": sanidad, educación, cultura...

El problema surge cuando un gobierno acuciado por la situación económica que le ha tocado afrontar y por la presión de la oposición, medios de comunicación u otros poderes fácticos comienza a considerar la cultura como un gasto y no como una inversión.


Y es que una biblioteca no es -sólo- un "almacén" de libros. Una biblioteca ofrece una serie de servicios de incalculable valor para la ciudadanía: allí se pueden consultar libros, enciclopedias, periódicos y/o revistas ; también es un lugar de estudio; podemos llevarnos a casa libros, cds musicales, dvds...; muchos jubilados, desempleados y demás acuden a ellas para leer la prensa diaria o para tener acceso a internet; muchas bibliotecas ofertan actividades culturales muy variadas y atractivas (talleres de lectura y escritura, de cine, de informática, de manualidades, talleres de búsqueda de empleo, etc.)

Mi experiencia: cuando voy a una biblioteca pública(y puedo asegurar que voy bastante a menudo), me encuentro con un lugar lleno de vida. Gente de todas las edades, razas y procedencias hacen uso de las mil posibilidades que ofrece este servicio. No nos lo carguemos, no os lo carguéis... por favor.

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