miércoles, 23 de febrero de 2011

UN VISÓN PROPIO de Truman Capote

"Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio."


Con estas palabras se definió el polémico escritor estadounidense Truman Capote.

La próxima semana leeremos uno de sus cuentos, titulado Un visón propio. Aquí os lo dejo, para que vayáis avanzando:


Truman Capote fue un escritor precoz. A los 17 años ya era un periodista conocido y respetado. A los 21 años publica su primer relato, y a los 23 ve la luz su primera novela: Otras voces, otros ámbitos, que trata abiertamente el tema de la homosexualidad.

Truman Capote le debe mucho al mundo del periodismo y el periodismo le debe mucho a Truman Capote. En The New Yorker dio sus primeros pasos en la profesión, más tarde realizó entrevistas para la revista Playboy, y después, con la publicación de su obra A sangre fría, en 1965, creó un nuevo subgénero literario denominado non-fiction novel (novela de no ficción o novela-reportaje) que influyó definitivamente a toda una generación de periodistas y escritores.

Pero no sólo el periodismo debe estar agradecido a Truman Capote. También el cine le debe momentos de gloria a este polifacético escritor. Dos de sus novelas más importantes dieron lugar a dos obras maestras del séptimo arte:

- Desayuno en Tiffany's, más conocida como Desayuno con diamantes (1958) fue llevada a la gran pantalla por el director Blake Edwards en 1961. La cinta fue nominada a 5 premios de la Academia y consiguió dos de ellos (Oscar a la mejor banda sonora y a la mejor canción). La figura de Audrey Hepburn como Holly Golightly en esta película quedará como un icono de elegancia que aún perdura en nuestros días.




- A sangre fría (1965), novela que escribió Capote tras 5 años de ardua investigación, fue adaptada al cine por Richard Brooks en 1967. Esta obra narra el brutal asesinato de la familia Clutter por dos convictos que se hallaban en libertad condicional. Fue nominada a 4 premios Oscar.

La relación de Truman Capote con el cine va más allá de estas dos irrefutables obras maestras. Escribió guiones como el de ¡Suspense!, de Jack Clayton (1961) e incluso hizo algún cameo (Un cadáver a los postres, Robert Moore, 1976).

El largo período de 5 años de investigación y redacción de A sangre fría también ha interesado a guionistas y directores. En el año 2005 vio la luz la película Truman Capote, de Bennet Miller, y al año siguiente, Historia de un crimen, de Douglas McGrath.

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