martes, 22 de febrero de 2011

EL ASESINO DESINTERESADO BILL HARRIGAN de Jorge Luis Borges (II)


Ahora que ya has podido leer el relato de Borges y la biografía de Billy the kid en la Wikipedia, vamos a intentar delimitar hasta dónde el autor ha respetado la historia y a partir de dónde ha dado rienda suelta al caballo de su imaginación.

En primer lugar, Borges rebautiza a Billy el niño. Al parecer el nombre real de Billy fue Henry McCarty o William H. McCarty (a lo largo de su vida empleó otros sobrenombres, como Henry Artrim o William H. Bonney), y no Bill Harrigan, creación de Jorge Luis Borges.

La inventiva de Borges va mucho más allá de este simple dato. Billy el niño no se crió entre negros, no formó parte de una banda llamada Swamp Angels, no frecuentó los espectáculos del Bowery. Tampoco es cierta la historia de su primer asesinato, el de un mexicano, con tan sólo 14 años en un ambiente de cantina. Todo esto forma parte de la rica inventiva del genial cuentista argentino. Y el mérito reside en que nosotros nos lo creemos. No dudamos de lo que nos dice.

Borges describe el paisaje del salvaje oeste en cinemascope, retrata personajes típicos de las películas de John Ford o Sergio Leone acudiendo a tópicos fácilmente reconocibles.

Nos imaginamos la solitaria y polvorosa calle principal de un pueblo cualquiera del sudoeste de los Estados Unidos de América, caballos atados a la entrada de un saloon, cowboys y mexicanos, ninguno sobrio, olor a whisky y a pólvora, una partida de póquer, ases en la manga, música de pianola, chicas bailando cancán mientras se inicia una tumultuosa pelea... después la entrada del sheriff mascando tabaco, se hace el silencio... y no dudamos de lo verídico del relato, pues ya estamos dentro, formamos parte de esa historia, quizá como pianista, como borracho, como ayudante del sheriff o anónimo mexicano que esconde su mirada bajo el ala de su sombrero y un colt bajo su poncho.



Pero la biografía de Bill Harrigan se nutre también de hechos reales: a Billy el niño en realidad se le atribuyen 21 asesinatos, como cuenta Borges, con la particularidad de que cinco de ellos fueron en medio de tiroteos en los que participaron muchos revólveres (y en los que por tanto es difícil conocer a ciencia cierta al autor de los disparos mortales) y dos en defensa propia. Es cierto, también, que Billy era un pendenciero, un bandido, un delincuente.

En cuanto a la muerte de Billy el niño existen múltiples versiones. Desde la que dice que Billy fue víctima de una emboscada, de un asesionato a sangre fría, hasta aquella que defiende que Billy el niño vivió muchos años y murió con más de 80 años. Pero eso es ya otra historia...

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