jueves, 10 de noviembre de 2016

MUY DE MAÑANA, de Ignacio Aldecoa

Esta semana hemos leído un relato de marginados escrito por la siempre magistral pluma del vitoriano Ignacio Aldecoa, cronista de una época y magnífico trazador de personajes.

Muy de mañana es la historia de Roque, un vendedor de melones, y de su fiel amigo Cartucho, un perro tullido. Roque y Cartucho son dos vagabundos, pobres y solitarios que comparten cama, comida y aguardiente para combatir el frío y la soledad. No son amo y dueño, son como hermanos. Se parecen. Se cuidan el uno del otro.


Un día, al amanecer, muy de mañana, Roque entabla una conversación con el guardia de una obra. Hablan de vaguedades de cosas sin importancia. Roque está feliz porque porque está a punto de acabar su mercancía y ahora tendrá que buscar trabajo. Vendedor de melones y guardia beben juntos. Con el corazón alegre por el licor, Roque le confiesa al vigilante su amor por Cartucho, admite que no podría vivir sin él.


La realidad, cruel con los más necesitados, hace de las suyas. Cartucho sale a la carretera. Un automóvil se acerca. Roque llama a su compañero. El can duda entre seguir adelante u obedecer la llamada de su amo. El coche le pasa por encima y el perro muere. Ahora sí que está solo Roque, que comprobará que la vida sigue su curso. 

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