martes, 25 de octubre de 2011

LA LUZ ES COMO EL AGUA de Gabriel García Márquez (II)

Hemos leído el relato de Gabril García Márquez La luz es como el agua, extraído de su libro de cuentos Doce cuentos peregrinos.

Los protagonistas son un matrimonio y sus dos hijos, Totó y Joel, de 9 y 7 años de edad. Totó y Joel son dos niños que no destacan por su aplicación en los estudios pero que, por conseguir sus caprichos (favorecidos por la debilidad del padre), son capaces de ser los primeros de la clase.

¿Y cuáles son esos caprichos? Pues, en primer lugar,  un bote con remos, algo llamativo, si tenemos en cuenta que en Madrid no hay mar ni río navegable. Más tarde, un equipo de buceo completo y, finalmente, una fiesta con sus amigos (que los padres interpretan como una muestra de madurez).


El escritor sitúa la acción -no casualmente- en una gran capital europea de interior, Madrid, más en concreto en el Paseo de la Castellana (nº 47, piso 5º, donde reside la familia), una zona próxima al centro de Madrid y uno de los principales centros de negocios de la capital española en la que podemos encontrar edificios administrativos, sedes de grandes empresas, prestigiosos hoteles, boutiques de lujo y, como no, la sede de los bancos más importantes.

Esto, sumado a su residencia de Cartagena de Indias (Colombia), con su patio con muelle sobre la bahía y refugio para dos yates grandes, los regalos que le hacen a los niños, etc. es muestra de que la familia protagonista es una familia de clase media-alta.

Pero volvamos a los regalos... ¿De dónde sacaron los niños la idea de conseguir un bote de remos y un equipo de buceo? Fue el propio García Márquez  -introducido en la acción- el que, en una ocasión, participó en un seminario en el colegio en el que estudian los niños. En esa charla que versaba sobre la poesía de los utensilios domésticos, el niño mayor, Totó, le preguntó al escritor "cómo era que la luz se encendía con sólo apretar un botón" a lo que éste respondió que "la luz es como el agua, uno abre el grifo y sale". Así que Totó y Joel, todos los miércoles, cuando sus papás se iban al cine, daban la luz, rompían las bombillas y navegaban sobre un océano de claridad.

Éstas son las películas que veían los padres de Totó y Joel en el cine:

- La batalla de Argel de Gillo Pontecorvo, 1965 (película italo-argelina destinada a un público culto y adulto, polémica en la época por su contenido político):


El último tango en París de Bernardo Bertolucci,1972 (película franco italiana destinada a un público adulto, polémica por el alto voltaje de sus escenas eróticas):


Quiso el destino que el día de la fiesta, a la que asistieron como invitados 37 compañeros del colegio, los niños encendieran más luces de las convenientes y la casa se inundara hasta el techo, con lo que los niños perecieron ahogados.

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